jueves, 19 de julio de 2012

20/7/2011 Bangkok (VII) Tailandia (por fin visado)



El portero se cuadra cada vez que salgo, me hace gracia, parece como si yo fuera una autoridad.
Hoy me ha preguntado a donde iba por la mañana al salir, me ha extrañado la pregunta, le he dicho que al súper de la esquina. Luego a la tarde me ha vuelto a preguntar persiguiéndome pues ya estaba en la calle que donde iba, ya algo mosqueada pero sin perder las formas le he preguntado que para que quería saberlo, me ha dicho que me podía llevar en túk-túk.


Luego se lo he explicado a Mireia y me ha dicho que hay uno para disposición de los inquilinos pero que ella no se lo había ofrecido ni un solo día en el mes que lleva aquí, en broma me ha dicho que va a tener que ir a decirle quien era la que pagaba el apartamento.

No he entrado en ningún centro comercial pues no es mi lugar preferido de visitar aunque reconozco que hay tiendas con decoraciones muy artísticas y bonitas.
He fotografiado uno de ellos desde la estación de sky train pues al parecer tienen un significado sociológico importante.
Me contó Mireia que sus alumnos son de un centro comercial o de otro según su escala social, ideología, gustos, etc.
Son fieles a uno de ellos no yendo a los demás, quedando con sus amigos siempre en ese sitio escogido como reducto de estancia y encuentro.
Sería interesante profundizar en este fenómeno con tiempo, ver que ofrecen los esos centros, que les diferencia, pues a primera vista para mí son todos iguales.
Si fuera así como creo, porqué escogen uno en vez de otro? cercanía al hogar? tipo de tiendas? música diferente? sería bonito saberlo pero me quedo con las ganas, mañana vuelo a Camboya.

He ido a buscar el visado para India y me he llevado un susto porque me han dicho que no había llegado que ya me llamarían cuando llegase.
Le he dicho que tenía vuelo para mañana y que lo necesitaba hoy.
De bastante mal humor me han dicho que no era culpa suya si no había llegado del consulado, le he pedido quedarme a esperar por si llegaban esa tarde. A accedido poco convencida.

He estado pensando en el embolado que me representaba el no tener el pasaporte para hoy ya que pierdo el vuelo, tengo reservado el hotel, me vienen a buscar al aeropuerto……………En fin, todo desbarajustado.
A medida que pasaba la tarde he observado que a otra gente le pasaba lo mismo, no les había llagado el visado pero me ha extrañado que a ellos les dijeran directamente que se esperasen.

Al final éramos una docena de afectados por la misma razón, me consolaba oír a un americano que necesitaba ya el visado pues tenía vuelo para mañana, parece ser que no he sido la única en sacar el vuelo antes de tener la seguridad de tener el pasaporte.

Por suerte a las cinco y media hora de cerrar se ha presentado la valija con los documentos esperados, todo ha quedado en un susto.


De vuelta a casa lloviendo como cada día a la misma hora. Me he encontrado con Mireia, hemos ido a darnos un masaje tailandés de cuerpo.
Una hora machacando my body, clavando los dedos donde más duele (los hombros) y golpeándomelo. Ha sido en ciertos momentos algo duro sin llegar a dolor. Al acabar estaba como nueva, relajadísima y por solo 250 bath (5€).


He de reconocer que me ha sentado muy bien el masaje pero no es nada relajante en el momento de recibirlo.


La cena en un pequeño restaurante no muy lejos de casa, tranquilo, con la quietud de la noche cuando ya los coches han dejado de circular, sus conductores recogidos en sus casas.
Al llegar tenía un mail de Matt diciéndome que le encantaba mi timidez pero que por favor no sea tímida con él.
Me ha hecho reír pues se refiere a que bailando me hace un giro de manera que si me dejo llevar, mi pierna se sube encima de su cadera.
Viendo que lo intentó en un par de ocasiones en las que yo reprimí el movimiento de mi pierna, le dije que me daba vergüenza hacer eso.
Al rato me hizo otra figura que hemos repetido bailando en varias ocasiones, le seguí sin complejo. Consiste en que me hace hacer un pequeño giro delante de él´, bailando unos pasos con mi pompis apoyado en su pubis, me dijo “¿ y esto no te da vergüenza hacerlo?” me hizo reír, tenía razón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario