jueves, 19 de julio de 2012

27/04/2011 Jardín Botánico, Adelaide, Australia



El embrujo de Sidney lo encontré en su puerto, el de Adelaide en su Jardín Botánico.
Árboles centenarios, majestuosos que contrariamente a lo que nos pasa a los humanos, ganan en belleza con el paso de los años…¡ que envidia¡
Rincones acogedores donde estirarse a la sombra o caminar descalza. Plantas variadas con zonas selváticas y otras más ajardinadas pero todas hermosas.


Invernaderos para conservación y crecimiento de las que necesitan más humedad. Uno de aspecto de gran cabaña para alojar a las plantas que precisan de penumbra.


Lo más sorprendente ha sido la balsa en el interior de un invernadero que aloja a “Lily la sexual” es una planta acuática que atrae a los insectos que liban su néctar atrapándolos al cerrarse.  Pasando toda la noche con ellos, les deposita su preciado polen en el cuerpo abriéndose por la mañana para dejarles escapar del abrazo amoroso a la espera de que otra Lily de sexo opuesto (hay hembras y machos) los atrape nuevamente siendo esa noche de amor para soltar el polen y fecundarla (traducción libre)......… que bonito¡ la naturaleza es sorprendente.


Estando en divagaciones sobre el sexo de las plantas estirada en el césped, he notado que se me acercaban pájaros diversos pasando de mí al notar que no estaba comiendo nada…Egoístas.
Ah¡ …me acordé que en el fondo de la mochila guardaba aún una bolsa con nueces que compré en Sidney.
Todo cambió de repente, me rodearon pidiéndome compartir conmigo las nueces, uno de ellos con un chillido lastimero para llamar mi atención si me descuidaba de él.
Que sorpresa, uno se me acerca abriéndome el pico hacia el cielo en espera de que le deposite la comida en el buche, me ha sorprendido, le he tirado un trocito muy pequeño que no ha sabido coger, como insistía en abrirme el pico de aquella manera traté de acercarme pero desconfiaba, empecé a tirarle los trozos en espera de hacer “canasta” pero hace tantos años que no juego a básquet que no encesté ningún trozo (tampoco encestaba demasiadas cuando jugaba).
Doy por imposible la tarea encomendada y desisto esperando que venga pronto mama pájaro para relevarme de tan ardua tarea.


Me percato escribiendo esto lo limitado de mis conocimientos de flora y fauna, me sorprende pues me gusta mucho y no sé nada.
Cuando se repartió la memoria yo debía estar en otro sitio y alguien se llevó la que me correspondía……Quizá Estefan.
He sentido la necesidad de comer fruta, buscando he llegado al mercado central metiéndome en un sitio con un cartel que rezaba” Market of food” con la sorpresa que en su interior había una gran sala con hileras de mesas para comer, rodeado de puestos de comida en su mayoría china.
El que más éxito tenía era un chino self service que la gente se ponía todo lo que le cupiera en un plato por 6,50$ luego haciendo malabarismos para que no se cayera nada se lo llevaban a las mesas para comerlo


Como no me gusta la comida china con esa salsa gelatinosa y dulzona he ido a un Coreano que por 8,50$, tras decirles que quería comer me han aconsejado, presentándome una bandeja con ensalada de tallos de soja , acelgas hervidas y un bol de unos 2 cm de espesor de piedra ardiendo que contenía arroz, soja verduras variadas carne desmigada y otras cosas, todas muy frescas y buenas, el problema era la temperatura.
En un principio pensé en esperar que perdiera temperatura pero si no lo tocaba la comida que estaba en contacto con las paredes del bol se iban quemando.
Lo comí como pude (con tenedor, la clase de palillos de David no dejó huella) a la vez que lo removía para evitar que se quemara, con lo que logré escaldarme la lengua y prometerme que no volvería a pedir ese plato si no le encontraba el truco (seguro que lo hay) y solo si es invierno.
La comida estaba barata pero el puesto que vendía bebidas, tenía la cerveza a 6,50$, me he conformado con agua.
¿Como lograran emborracharse con las bebidas alcohólicas a esos precios?
Al salir me he dado casi de narices con el autentico mercado, con sus paradas de frutas y verduras. Me he cargado con fruta, me siento feliz, lo he conseguido.