Esta mañana he hecho una foto de las vistas desde mi habitación para recordarlas en el futuro ya que hoy ha sido mi último día con mi familia balinesa.
Hoy es el gran día del Galungan por lo que no he querido molestar a mi familia pidiéndoles el desayuno.
He salido con la idea de desayunar en el restaurante que hay justo en la esquina que ya me conocen.
Sorpresa, estaba este y todos los demás cerrados. Casi sin circulación por las calles.
Debí suponerlo pero me cogió de sorpresa.
He salido con la idea de desayunar en el restaurante que hay justo en la esquina que ya me conocen.
Sorpresa, estaba este y todos los demás cerrados. Casi sin circulación por las calles.
Debí suponerlo pero me cogió de sorpresa.

La calle de mi casa está preciosa con sus ofrendas.

Desayuné en el hotel de Lluís y Vanesa que allí no cierran la cocina.

Nos dirigimos hacia los templos para observar de cerca la ceremonia de este día tan señalado para ellos.

Para que nos dejaran entrar en los templos nos compramos un sarong y un senteng en la cintura que es de la única manera que se puede entrar.
En el templo del loto se veían ofrendas pero la ceremonia ya había terminado en cambio en el del mercado vimos como ofrecían sus cestitas con flores, arroz, fruta e incienso en los diferentes altares que allí se encuentran.
Mientras colocaban la ofrenda rezaban algo haciendo un movimiento de la mano por encima de la misma, como de abanico, luego metían los dedos en un recipiente de agua y los sacudían encima de la ofrenda.

Otros arrodillados en el suelo con las manos juntas por encima de la cabeza hacían sus oraciones.

Todos sin excepción ataviados con sus trajes propios de estas fiestas. Curioso verlos pasar en las motos para reunirse con sus familiares arregladitos todos y con niños. En una moto vimos una familia con padre madre y tres niños, los cinco en la moto.
Es una gozada ver las calles engalanadas con las cañas adornadas y el pequeño altar que colocan en ellas con las ofrendas que hoy son especialmente abundantes.

Restaurantes y comercios cerrados, los taxista desaparecieron de las calles para celebrarlo en sus casas, solo encontramos una pareja de taxistas trabajando pero vestiditos de fiesta.

Los niños y niñas pequeños están monísimos con esos trajes.

Las casas están adornadas con su caña en la entrada y algunos altares fuera de la casa.
Una de ellas llamó nuestra atención porque entraban muchas muchachas con sus ofrendas encima de la cabeza.
Nos asomamos viendo como tenían la sala de ceremonias llenita de ofrendas.
Nos dieron permiso para entrar y posaron con gusto para nuestra cámara de fotos.
Les alaga que les hagamos fotos y ven de muy buen grado que llevemos puesto el Sarong y el senteng.
Les alaga que les hagamos fotos y ven de muy buen grado que llevemos puesto el Sarong y el senteng.

Ir a comer se ha presentado como algo problemático. Ean pocas los restaurantes abiertos y consecuentemente llenitos de turistas con el mismo deseo de poder comer en algún sitio.
Como además de pocos tenían el personal bajo mínimos y over booking, hemos tenido que esperar más de una hora en comer.
Finalmente hemos satisfecho esta necesidad sin mucha alegría.
Finalmente hemos satisfecho esta necesidad sin mucha alegría.
Por la tarde he estado descansando en la habitación, he abierto un mail de Carlos, mi primo, que me ha parecido de lo más extraño ya que lo direccionaba para mí y toda su agenda cosa que él no suele hacer.
También me ha hecho dudar el que decía que mandaba el currículo, él no lo llama así. Lo siguiente también era una palabra que parecía portuguesa.
He clicado para abrir el archivo adjunto casi por inercia menos mal que me ha salido un mensaje de advertencia de si quería realmente abrirlo, en ese momento me he dado cuenta que o era un troyano o un virus, he dicho que no de inmediato.
Tratando de cerrar el mail para borrarlo me he quedado con el cursor que no funcionaba, no me dejaba cerrar el mail.
Por unos momentos pensé que ya me había contagiado, por suerte luego recuperé el dominio del ordenador, me queda la duda de si lo tengo o no.
Por unos momentos pensé que ya me había contagiado, por suerte luego recuperé el dominio del ordenador, me queda la duda de si lo tengo o no.
De momento veo que funciona bien pero en cuanto pueda conectarme a la red le daré un repaso con el antivirus.
Hemos ido a dormir a las ocho porque Martana, el chofer insistió de recogernos a las tres y media para el vuelo de las seis cuarenta diciendo que tenia hora y media de trayecto.
Yo le dije extrañada que era menos tiempo y más de noche que no hay tráfico, me digo que como era día de fiesta podía haber tráfico (¿)…………….Me lo he medio creído.
Yo le dije extrañada que era menos tiempo y más de noche que no hay tráfico, me digo que como era día de fiesta podía haber tráfico (¿)…………….Me lo he medio creído.
Nos ha pedido 300.000 rupias por el madrugón en vez de las 180.000 que me cobró la otra vez que fuimos a recoger a Lluís y Vanesa, es lo que tiene estar en fiesta, todo es mas caro.
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