
He estado dando vueltas como una tonta con el mapa de la ciudad en la mano y sin poder ir donde quería por la dificultad que hay para caminar de un sitio a otro de la ciudad.
Hay un rio que al entrar en la ciudad se divide en dos, una autopista que la bordea y otra que la cruza con carreteras elevadas y tren elevado tipo Girona.
Ante la dificultad de ir caminando a los sitios que quería visitar opté por tomar el bus turístico.
Ha sido una experiencia negativa, la circulación imposible con semáforos mal sincronizados que hace que se colapse el tráfico, pitidos de los coches unido a ambiente polucionado.
Para redondear el estado de estrés, dos niñas peleándose a tortazos en el bus con su madre sin poder contenerlas.
Se han pegado durante la media hora que ha estado atrapado el bus entre dos calles. La guía del autobús tampoco ha podido evitarlo y una sin saber qué hacer en esos casos………Como todos mirando hacia otro lado.
Una japonesa no ha perdido la ocasión y ha tomado fotos de la pelea.
Por suerte se han bajado en la siguiente parada.
No me gusta Kuala Lumpur, así como suena.
Mucho tráfico, mucha suciedad, muy fea estéticamente exceptuando el núcleo de las impresionantes y hermosísimas torres gemelas, su entorno de rascacielos al estilo NY y el triangulo dorado donde están los restaurantes y hoteles de mucho lujo.

El resto de la ciudad es un enjambre de casas mal construidas sin guía arquitectónica mezclada con carreteras y vías elevadas de tren.
Como a mí los rascacielos no me impresionan y el lujo tampoco, no sé que estoy haciendo aquí, menos mal que pasado mañana a primera hora salgo en tren vía Singapur.
El recorrido de tres horas en el bus se me ha hecho eterno.

He parado en las Petronas. Las torres gemelas, son impresionantes. Por dentro hay comercios y restaurantes de lujo ¡una pasada¡.

El Nacional Palace con la tipica parafernalia de palacios, guardia a caballo y mucho turista

La tarde tranquila en el hostal poniendo al día mi blog.

Luego salí a pasear por las calles de china town. De noche cambian un montón.
La iluminación de comercios y restaurantes dan un aspecto más alegre y divertido, no se ve la suciedad, sus calles se han llenado de turistas asiáticos en su gran mayoría lo que se nota por el tipo de mercancía que exponen totalmente diferente a la dirigida al mercado europeo.
La iluminación de comercios y restaurantes dan un aspecto más alegre y divertido, no se ve la suciedad, sus calles se han llenado de turistas asiáticos en su gran mayoría lo que se nota por el tipo de mercancía que exponen totalmente diferente a la dirigida al mercado europeo.

El templo Hindu multicolorido que fotografié ayer se ve diferente iluminado por la noche.
Estaban en plena celebración de ritual de ofrendas, he entrado para verlos de cerca.
Me han autorizado a tomar unas fotografías.
Ya de vuelta al hostal me he quedado tomando una cerveza en el marchoso bar de la entrada.
Un Finlandés me ha estado hablando de que hace 15 años que vive en Bangkok, trabaja en informática, está en Kuala Lumpur porque busca un apartamento para vivir ya que quiere trasladarse a vivir aquí.
Decididamente entre gustos no hay disputas.

Hemos estado tomando unas cervezas juntos. Me ha dado su dirección de Taillandia para que le llame cuando esté allí.
Se llama Yarno y es muy simpático, atletico, lleva los dos brazos tatuados, debe de tener unos 40-45 años.
He subido a mi habitación pues he quedado de hablar con Marta por skype
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