Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de julio de 2012

8/2/2012 Milonga Sueños Porteños, Buenos Aires



Como despedida de la ciudad del tango no podía faltar una milonga donde sacar viruta al suelo estrenando mis nuevos zapatos.
Ricardo, mi fiel acompañante, me ha llevado a bailar al Boedo tango, una preciosa y enorme sala bien dotada de varias pistas de suelo de madera donde poder bailar más descongestionados. Estaba llevada por la compañía Sueños Porteños.

No logré ver en ningún momento como se hacían las señas para salir a bailar, o son muy sutiles o yo muy despistada (reafirmado). Me alegro que en Barcelona y el resto del mundo se saque a bailar como se debe, pidiéndolo de palabra.

Los tangos los ponían agrupados por autores. Eran todos conocidísimos por mi pero lo que nunca he prestado atención es de saber de quién es cada uno, esa incultura musical me la ha censurado mi compañero que como bien dice si sabes el nombre de esa canción que te gusta podrás ir a comprarla y volver a oírla, sino se tiene que tararear al vendedor.


Me ha puesto algo melancólica oír esos tangos que bailaba con mi pareja y amigos, me he acordado de aquel tiempo en que toda nuestra actividad lúdica giraba en torno al tango.

Íbamos a todas las milongas, encontrábamos a la misma gente, casi nos pasábamos lista de ver quien había faltado, formamos un grupo de amigos con la misma afición, en fin que me sentía bastante perteneciente a un grupo, cosa rara en mí que siempre voy desclasada.

Creo que aún no he superado muchas cosas que deberían estar ya en el baúl de los olvidos, necesitaré un año más de legión, un año más de estar fuera de casa.


Hemos estado bailando hasta las diez de la noche pues quería ir a casa para poder departir con mis amigas y anfitrionas pero en el trayecto de vuelta nos hemos pasado de parada.
Me lo ha parecido cuando he ido viendo que las calles por donde pasábamos eran muy oscuras y sin gente, además de que nos ha parado un paso a nivel durante mucho rato para dejar paso a un enorme tren de pasajeros.

Extrañada le dije a Ricardo si era normal que el tren pasara por en medio de la ciudad ya que nuestra parada era en una zona muy céntrica, me ha costado convencerle que preguntase al conductor por aquello que los hombres nunca lo hacen.
La respuesta fue que efectivamente nos habíamos pasado pero el conductor nos dijo que no bajáramos en esos barrios que eran peligrosos por lo que continuamos hasta llegar a una zona más habitada.

Quedé gratamente sorprendida de la amabilidad del conductor preocupándose de nuestra seguridad, otro hubiera pasado de todo.
Es agradable esa sensación de estar protegido por gente desconocida sin necesidad de hacerlo, altruistamente. Devuelve la confianza en el ser humano.

Me he despedido de Ricardo que no se si volveré a ver nunca más, ha sido muy gentil conmigo acompañándome a todas partes y procurando que estuviera contenta en todo momento.

7/2/2012 Clases tango, Buenos Aires



Hoy ha sido un día muy caluroso, los termómetros han llegado a 39ºC y con la humedad la sensación térmica ha sido intensísima.

Con Lorena hemos ido a visitar partes de la ciudad como el Parlamento, un edificio hecho al estilo La Pedrera de Gaudí justo al lado e otro que tiene una inscripción en catalán y el edificio abandonado de el Molino que es muy bonito y supongo que pronto lo restauraran.

En el café Los Angelitos, de estilo modernista también nos hemos tomado unos refrescos aunque lo que más nos ha refrescado es que tenían aire acondicionado.


Visitando el Centro de Arte Piazzolla, un precioso teatro remodelado como restaurante espectáculo con la exposición de cuadros alegóricos y la vida y pensamiento del gran músico.

Me ha gustado mucho, he disfrutando leyendo con que ironía y humor negro decía que “si hubiera acompañado a Gardel en su gira en vez de de estar tocando el bandoneón estaría tocando el arpa”.

El metro que hemos tomado para desplazarnos tiene los vagones de madera y desde el primer vagón se pueden ver las vías y los que vienen de cara, es gracioso.


Por la tarde me fui a clase de canyengue impartida por Marta Antón y el gallego Manolo en la Escuela Argentina de Tango en las Galerias Pacifico.
He disfrutado muchísimo por tener la suerte que estaba un señor de cierta edad que bailaba super bien a mi disposición logrando que la clase fuera un fluir armónico de nuestros cuerpos interpretando ese divertido estilo de baile arrabalero.
Después me quedé a clase de técnica de tango impartida por Guillermo Salvat y Silvia Grynt, no fue tan divertida como la anterior pero me sirvió para recordar donde están mis fallos.


Estaba convencida que había quedado con Ricardo en esa clase pero al ver que no venia me acordé que no era allí donde al final quedamos sino en la sala de tango El Beso. Le mandé un mensaje de disculpas y quedamos de vernos mañana.

En el trayecto en metro a clase un hombre me miraba fijamente, cuando cruzábamos miradas me sonreía, intenté mirar hacia otro lado dándome cuenta que es difícil, cuando no se quiere mirar algo los ojos van para allí.


Al salir de la estación se me acercó ofreciéndose acompañarme al ver que consultaba mi mapa. Me pidió que fuéramos a tomar unos cafés juntos, le manifesté que no tenía tiempo por tener una cita lo que lamentó. Que amable es también la gente de aquí.

Me recogió a la salida Alejandra, nos reunimos con Lorena y otra amiga de ellas y fuimos a tomar unos vinos.
Como esta mañana me compré unas sandalias de tango a muy buen precio (lo regatee y funcionó, ventajas de haber estado en Asia) y no los pude estrenar pues no fui a la milonga con Ricardo como habíamos quedado por mi confusión con el lugar, les enseñé a mis amigas la adquisición inmortalizándola con unas fotos.

Le entregé al camarero mi zapato para que me lo llenara de champam.


Estoy contenta con la compra, lo difícil será llevarlos con ese tacón tan fino y alto.

El calor que pasé en las clases de tango fue épico, sudaba tanto que mi cara parecía las cataratas de Aiguazú.
 El aire acondicionado no les funcionaba, un ventilador pretendía hacernos la ilusión de que corría aire y aquello era una sauna así que una buena ducha antes de dormir no estaba mal.

Así concluye otro estupendo y caluroso día en esta ciudad tan amable.

6/2/2012 Paseando por Buenos Aires



Hoy tomé el bus turístico para poder ubicar los puntos de interés a visitar. Me quedé impresionada de lo grande y hermosa que es la ciudad.
Amplios parques con árboles centenarios, esculturas de Botero “el busto”, el monumento al trabajo, el del Quijote con Rocinante y un sinfín de hitos para visitar como el Teatro Colón.

En la avenida Florida, peatonal llena de vida comercial y financiera tomé el bus, como hacía un sol de justicia me instalé en la parte baja protegida de sus rayos y ayudada con el aire acondicionado para evitar lipotimias por exceso de calor.


Me baje en la Galerías Pacifico, enorme complejo comercial dentro de un bello edificio renacentista con techos decorados con hermosos murales.

En el segundo piso está ubicado galerías de arte y exposiciones, es como si estuvieran en el ático con una distribución muy especial alrededor de un enorme colgante de sutiles adornos transparentes cayendo de una cúpula central con un corredor que da acceso a las cuatro saleas.


Una de ellas dedicada a la obra de Borges me tuvo entretenida unas horas leyendo con deleite sus escritos y admirando su sapiencia.
En uno de ellos hacía referencia a la existencia de Dios, me hubiera gustado copiarme lo que decía para analizarlo detenidamente porque parte de unas premisas que dan como resultado su existencia y no logré seguirle el razonamiento.
Si tengo tiempo que lo dudo, volveré.


Tras cuatro horas de trayecto en el turístico bus y las casi dos que estuve en la exposición se pasó el día que rematé yendo a tomar una ensalada deliciosa acompañada de un vino tinto reserva de estas tierras en el famosísimo Café Tortini del año 1858, declarado sitio de interés cultural porque mantiene la estructura decoración y sentir de la época.

Estando sentada allí contemplando ese viaje por el túnel del tiempo que me remonta a esos años donde poetas escritores y pintores, gente interesada por la cultura, se reunía allí o en cafés similares, me llegó la sensación, la certeza de lo poco que sé, de lo ignorante que soy en casi todo lo que no tiene que ver con la Medicina.


He estado visitando en este año sabático los sitios más emblemáticos, turísticos, llamativos por su hermosura con energía que emana de la que he sido receptiva.
Ahora me gustaría viajar por el mundo sin prisas, introduciéndome en su cultura, empapándome de su sapiencia.
El único problema es la dimensión temporal de los humanos en este hermoso planeta donde las también grandes mentes pensantes han creado belleza, ilusión, poesía, lo imaginable y lo inimaginable, mentes privilegiadas de las que quisiera beber, son tantas que no da tiempo material para disfrutarlo todo.


Saliendo de la exposición he entrado en la librería que hay allí con obras de mis escritores favoritos, me hubiera gustado comprármelos todos.
Eso me ha llevado a pensar en que sería más conveniente comprarme el libro electrónico donde puedo tener acumulados tantos libros como desee sin tener que acarrearlos físicamente en mi pequeña maleta.

No sé si es lo mismo, porque a mí me gusta el olor del papel de los libros, palpar sus hojas, sentir el avance de la lectura viendo como cada vez queda menos paginas deseando y temiendo llegar al final del mismo. Supongo que es acostumbrarse, creo que lo intentaré.

Entre el tour de anoche con Ricardo y el de hoy llegué a casa de mis amigas cansadísima convencida de que Buenos Aires hay que visitarla con muchísimo más tiempo del que dispongo.

5/2/2012 Buenos Aires de noche.



Ha sido un estupendo día de pasear por esta atractiva ciudad. Con Lorena hemos visitado la zona de Palermo.
Me encontré con mi nuevo amigo Ricardo a las seis de la tarde para asistir al espectáculo de tango que se realizaba en La Boca, un barrio de mucha solera.
Situado a lo largo del puerto viejo en la boca del rio fue construido por emigrantes italianos.


Su atractivo principal es el colorido Caminito, un corto paseo peatonal formado por edificios de metal ondulado pintado de alegres colores, según me dijo Ricardo aquí está el equipo de futbol famoso del Boca Junior.


Da gusto recorrer sus calles con los bares con terrazas en la calle muy pintorescos.
Es un barrio pobre con fama de peligroso, recomiendan evitar ir de noche fuera de la ruta más concurrida.
Se impartían clases de tango en la calle a todo aquel que quería aprender.


Tomando unas cervezas desde una terraza que daba al escenario que el ayuntamiento ha montado en el paseo, junto al rio, oíamos como cantaban tango viejas glorias de la patria, después nos acercamos al escenario para admirar como Juan Carlos Casas de 90 años aún se defendía muy dignamente entonando tangos de la vieja guardia.

Me llamó la atención un viejo bailando con una niña, una imagen preciosa que inmortalicé con mi cámara.
Los espectadores que bailaban lo hacían estupendamente. Yo lo hice con Ricardo disfrutando del tango al aire libre.


Después tomamos un bus que nos llevó al centro, paseamos por las calles que nos llevaron a la plaza de San Telmo donde se estaba realizando una fiesta con música folclórica de las pampas con la gente bailando en la calle.
Como es domingo ha habido la feria de las antigüedades en este sitio pero a la hora que llegamos ya la estaban desmontando.
Llegamos hasta la plaza de Mayo con los edificios iluminados a esa hora, dándole un aspecto de cuento de hadas.
La Casa Rosada con iluminación de color rosa, preside altanera la plaza. Estaba preciosa.

El obelisco, símbolo de los argentinos, erguido majestuosamente con su blancura destacando en la negritud de la noche podía ser observado desde diferentes sitios sobre todo al cruzar la diagonal camino de la calle de los teatros, amplia calle con hermosos restaurantes y mucha vida nocturna.

Llegamos a una calle, vereda del tango, donde estaban gravados un el suelo los pasos base del tango del hombre y la mujer. Estuvimos probando si funcionaban poniendo nuestros pies encima y siguiendo las marcas……Funcionó.

Llegamos a la milonga de El Beso, Ricardo me propuso entrar pero con los kilómetros que llevaban mis pies a cuestas le dije que mejor otro día por lo que dimos por acabado el precioso paseo nocturno por esta bella ciudad.

4/2/2012 Tango en Buenos Aires



Ha sido un intenso día que ha empezado a las cuatro de la mañana que me he levantado para ir al aeropuerto.
Llegada a Buenos Aires, mis amigas me esperaban en la parada del bus.

Tras una refrescante ducha nos fuimos a patear las calles de esta bonita ciudad.
Como es sábado por la mañana los cafés de la zona de Palermo exponen en sus locales y en la calle los diseños de moda en ropa de lo más variado.

Como ya tengo agujeros en la ropa que llevo de tanto uso me he decidido a renovar lo que está peor.
Me he comprado un par de cosas para sustituir las lesionadas.


Las calles de esta zona están repletitas de comercios y cafés en edificios bajos de solo una planta encima lo que les confiere una agradable sensación de espacio abierto.

Cae un sol de castigo que se alivia yendo por la sombra y tomando unas limonadas heladas en un bonito bar.
Alejandra y Lorena son mis anfitrionas, me tratan como a una reina. Son pareja, tiene un carácter muy sosegado, siendo ambas diferentes son muy parecidas en sus cálidas maneras, me siento muy cómoda con ellas.

Como le dije a Lorena que quería ir a bailar tango hizo una labor de investigación con sus conocidas tangueras, me tenía preparados varias hojas con las mejores milongas de la ciudad y sus características, un encanto de mujer.

Fui a la llamada Canning en Scalabrini, un precioso edificio con tienda de artículos de tango en su entrada. El lugar es amplio, bien ventilado y con mucha gente.


Llegué a la clase de tango que hacen antes de la milonga pues me habían aconsejado hacer esto para entrar en contacto con bailarines ya que si no te conocen no te sacan a bailar y aquí no se estila que sean ella las que inviten a hacerlo.

Como siempre suela pasar había más mujeres que hombres pero tuve suerte ya que con el primero que bailé ya no me soltó en toda las dos horas de clase a pesar de que el profesor iba diciendo “cambio de pareja” para así hacer una rueda para que puedan bailar todas.

Después empezó la milonga, el local se fue llenando paulatinamente de bailarines principalmente mujeres.
Los hombres en su mayoría sesentones eran los amos, se los rifaban por lo que se les notaba subiditos de ego.


Estuve un rato observando cómo bailaban, es algo diferente que en Barcelona, aquí no se hacen figuritas ni boleas ni nada de exhibición, es un tango recogido en un fuerte abrazo, bien sincronizado y con mucho estilo. Daba gusto verles bailar.

Lo curioso es que los hombre pide de bailar en la distancia con una ligera inclinación de cabeza hacia un lado como diciendo “vamos” y ellas contestan con otra inclinación de cabeza hacia abajo que significa”si”. Ambos se levantan en la distancia y se encuentran en la pista.

Al principio no me di cuenta de este juego entre águilas y lechuzas.
Águilas por ellos que están al acecho de escoger con quien bailar y lechuzas ella que con os ojos bien abiertos esperan no perderse esa llamada a pista.
Por eso me extrañaba ver que de pronto se levantaban hombres y mujeres de puntos muy distantes para encontrarse en el ruedo. Cuando vi cual era el código que usaban lo entendí todo.

Como estaba levantada desde altas horas de la mañana me fui a casa. No pasaba ningún taxi libre por lo que esperé al bus cuando Ricardo, el joven con el que bailé en la clase vino a mi encuentro y empezamos a hablar (en la milonga no se habla demasiado, solo se baila).

Hemos quedado para ir mañana juntos a San Telmo que se baila en la calle, puede ser divertido.

7/1/2012 Trekking al Fitz Roy, El Chaltén



Ayer encontré a una amiga que conocí en el Free Style de Ushuaia en mi cuarto del hostel.
Esta mañana he encontrado a otra que también conocí en el mismo sitio, de esta se el nombre, Angélica y es de Holanda.
Volamos desde Ushuaia a El Calafate en el mismo avión, también iba José el norteamericano de madre china.
Ese hostal es una fuente de encontrar amigos pues en el trekking encontré a otra.


Angélica me dijo que iba a hacer el Fitz Roy que si quería ir con ella y otros amigos, naturalmente me apunté, es una chica muy simpática y guapa. El grupo compuesto en su mayoría de holandeses muy agradables todos.
El inicio del trekking lo hicimos desde el rio Blanco, una extensa zona boscosa muy agradable y con preciosas vistas.
Pasamos por el Glaciar Piedras Blancas, seguimos la ruta del río hasta llegar a una bifurcación donde está ubicado un hermoso camping (gratis) junto al rio. El trayecto nos tomó tres horas.


Por el camino íbamos viendo el gran monte al fondo con el glaciar con sus azules añiles el rio de aguas lechosas por los deshielos, realmente precioso.
Recogíamos el agua con nuestras botellas de plástico de los arroyos que encontramos en el camino, eso hace mucho tiempo que ya no lo hacía por lo contaminado de los ríos en España pero recuerdo que de pequeña mi madre me aleccionó de beber solo del agua que corre, nunca de la estancada.
Yo esto ya no se lo dije a mis hijos pues hoy día ni la que corre es buena contaminados los ríos con las fabricas o por los restos de los pueblos que recorre.


A partir del campamento Piedra del Fraile empezó la pesadilla, durante una hora y media de ascenso por un gran desnivel con piedras, inacabable, con un precioso sol de justicia para así acompasar el esfuerzo de la subida con una sauna.

El premio hizo que mereciera la pena el esfuerzo.

Tras la última morrena hizo de repente su aparición el gran Fitz Roy, magnificente, iluminado por el sol como un tridente apuntando hacia el cielo, con el glaciar a un lado y una magnifica laguna a sus pies alimentada por este.


El espectáculo me dejó anonadada. Tenerlo allí tan próximo, tan grande, tan hermoso me hizo sentirme feliz, ayudada también por el orgullo de haber llegado al lago de los Tres. Solo puede verse si se sube hasta arriba.
Como tras cuatro horas y media de subida sabia que me quedaban unas cuatro de bajada, lamentándolo mucho inicié mi descenso antes de lo que me hubiera gustado pero temía perder el bus. Me despedí de las amigas.
A los pocos metros del vertiginoso descenso oigo una conversación entre dos jóvenes sobre las células cancerosas. Me entró la risa y les dije que lo último que esperaba en aquel lugar era una lección de medicina.


Ingrid se llama ella, es de Chile y tiene un máster en bioquímica, está muy contenta porque le han concedido una beca para doctorarse en Alemania.
Diego es de Perú pero vive en Buenos Aires, es un chico tímido pero muy interesado por todo, no paró de preguntarme sobre temas médicos durante todo el descenso que a partir de ese momento hicimos juntos.
Ambos son encantadores y me sigo reafirmando que los jóvenes tienen muchos valores, sigo aprendiendo mucho de ellos, sobre todo de convivencia.


Llegué a tiempo a tomar mi bus hacia El Calafate. Al llegar al hostal oigo que alguien me llama por mi nombre, Adriana y Lorena, dos chicas con las que estuve cenando fin de año en el hostal Free Style, por supuesto.

6/1/2012 Cerro Torre y Laguna Torre. El Chaltén



Lo tienen muy bien organizado aquí.
El bus al llegar para primero en la entrada del pueblo donde está el centro de información del Parque Nacional Los Glaciares.
Separan a los grupos en castellanoparlantes y angloparlantes. Se da información de la flora, fauna, circuitos de trekking y normativa del parque.


La acampada es libre y gratis, es un gran que, normalmente todo son restricciones.
En este caso hay muchas posibilidades de hacer caminatas por circuitos bien señalizados que parten del mismo pueblo por lo que no es necesario contratar servicios de transporte o guías, se pueden hacer por libre.
Un mapa de los circuitos y del pueblo con todo señalizado ayuda mucho a ubicarse.

El pueblo tiene un ambiente de montañeros que se me hace muy familiar y agradable.


Esta mañana me he aprovisionado de unos víveres y he tomado ruta hacia el Lago Torres en el cerro Torres.


El circuito de tres horas de ida mas otras tantas de vuelta está muy bien delimitado sin posibilidad de perdida.
El camino sin demasiado desnivel discurre primero desde lo alto de un monte junto al pueblo con preciosas vistas de este. Luego desciende hasta el rio atravesando una zona de bosque llegando hasta el lago a los pies del glaciar que desciende del Cerro Torres de 3.102m de altura.
El glaciar está en retroceso por lo que no llega hasta el lago.


Las vistas desde allí eran preciosas, la cima no podía verse por las nubes pero no por eso era menos bonito.
La pachamama he ejercido sus benéficos efluvios sobre mi, me encanta caminar por la montaña, creo que lo he hecho toda mi vida.
Las excursiones han llenado una gran parte de mis mejores momentos. Mientras pienso esto me vienen a la memoria un montón de escenas montañeras que me han dejado huella.


Por el camino estaba pensando en lo curioso de la coincidencia entre Perito Moreno y Fitz Roy.

Perito Moreno delimito la Patagonia Argentina defendiendo sus límites que se desconocían con anterioridad consiguiendo mucho terreno de glaciares Patagónicos para Argentina. El glaciar que lleva su nombre jamás lo describió, se cree que no lo llegó a ver.

Robert Fitz Roy , vicealmirante de la marina y compañero de Darwing en su vuelta al mundo, describió muchos lugares incognitos hasta la fecha pero jamás vio el monte que lleva su nombre.

Normalmente se suele dar el nombre de su descubridor a los accidentes geográficos pero en estos dos casos no fue así.


Regresé de mi excursión de 6h con las piernas algo cansadas, ya hace tiempo desde el último trekking, veremos cómo van las agujetas mañana en la excursión de 8h al Monte Fitz Roy.

5/1/2012 El Chaltén no me defraudó.



Estoy contentísima con el regalo de Reyes que he recibido esta mañana temprano.

Primero me ha llamado Lluís por skype pudiendo charlar largo y tendido después de tantos días sin conexión, ha tenido la debilidad de explicarme los acontecimientos en España y cuando le he dicho que no me dé malas noticias me ha dicho que eso no era nada, las había dulcificado por lo que mejor dejar el tema de la política.
Después, a los pocos minutos una llamada de Marta por la misma vía me ha colmado de felicidad pues mi pequeña siempre tiene cosas que hacer o siempre está hablando por teléfono, en fin, es todo un privilegio, un autentico regalo poder hablar también mucho rato con ella.

Duarte me ha propuesto ir al museo Glaciarium haciendo tiempo hasta la hora de salida de mi bus, antes me ha acompañado a hacer una reserva para un crucero de tres días por los fiordos chilenos de los glaciares desde Puerto Natales hasta Puerto Mont.

El Glaciarium está bien montado, nos hemos culturizado sobre la formación de los glaciares, la historia de la Patagonia. Hemos visto el gran retroceso que están sufriendo.
Lo más llamativo fue una película en 3D. Una visita de los glaciares desde diferentes perspectivas y el Perito moreno, realmente espectacular.

Vimos un film de cuando se cayó el techo del tunel que se había formado al obturar los dos brazos del lago que rodean la península Magallanes no recuerdo en qué año se produjo pero impresionan las imágenes, supongo que presenciarlo en vivo y en directo tuvo que ser un privilegio.

En estos momentos se ha vuelto a obturar ese paso al unirse el glaciar a la península pero aun no se ha producido el túnel de agua que se labrará seguramente por la presión que ejerce esta sobre el tapón de hielo, cuando lo haga acabará cayéndose el techo del túnel como vimos en la filmación.

Ya en el hostel nos hemos reunido con Will, luego hemos intercambiado fotos, etc. Así distraídos me ha pasado lo que suele sucederme con demasiada frecuencia con los horarios de los desplazamientos, había mirado el horario de llegada al Chalten como el de salida de Calafate.


De pronto mi inconsciente me dijo que algo no cuadraba con lo que volví a mirar el billete con atención dándome cuenta de que la hora de salida del bus era exactamente la que estaba marcando el reloj de la cocina en ese momento, las dos y media.

Metí todo en la mochila, salí disparada ante la mirada sorprendida de Will que estaba en la entrada del hostel y echándole un beso con la mano sin parar de correr me llegué hasta la estación de buses que por suerte estaba solo a cuadra y media.

Llegue que ya se iba, encima con las prisas me había dejado el billete en la mesa de la cocina, menos mal que el conductor que había retrasado la salida por mi ausencia, lo pasó por alto.

No me defraudó. Realmente el Chalten es un lugar muy bonito, estimulante, el paraíso del trekking.


El paisaje es diametralmente opuesto al de Calafate.

Aquí hay un pequeño pueblo rodeado de altas montañas. Por un lado un acantilado de una alta montaña hace de muro de piedra al enmarque del pueblo. Al fondo la imponente montaña de Fitz Roy de puntas nevadas, solo falla los tejados de las casas que son de metal ondulado en vez de tejas, a mi no me gusta nada.
El Calafate sin embargo estaba a orillas del esmeralda y enorme lago Argentina con las montañas lejísimos, la gamma inmensa de azules del panorámico cielo, paisaje llano con gran visibilidad ya que el viento constante de la Patagonia mantiene muy clara la atmosfera.
Ambas hermosas.
Me hubiera gustado no ir con tantas prisas, quedarme a disfrutar más de las muchas posibilidades de estupendas excursiones que este lugar ofrece pero ya es tarde, tengo el crucero para el lunes así que solo podré estar dos días pudiendo hacer las dos excursiones más emblemáticas, la del monte Fitz Roy de 8h y la de el cerro Torre de 6h.

Empezaré con la más corta para que me de tiempo mañana de comprar en el supermercado la comida

4/1/2012 Navegando el lago Argentina, Los Glaciares.



Williams, el amigo de Duarte no se ha apuntado al crucero por los glaciares, se ha quedado descansando en el hostel.
La verdad es que yo tampoco hubiera ido, me siento algo resfriada como para navegar pero me alegro muchísimo de no haberme rajado, ha sido un día genial, unas vistas maravillosas con esos cielos tan peculiares y esa luz que exacerba los azules de los glaciares y el verde azulado de las heladas aguas del lago.


El catamarán era bastante grande, dos pisos. Muy cómodo y confortable con unos ventanales enormes para poder contemplar el paisaje sin tener que salir fuera si no se quería.
Estuve dentro gran parte de la travesía, solo salía cuando paraba junto a algún glaciar pues no deseaba empeorar este (de momento) leve resfriado.


Un día de sol jugueteando a esconderse tras las nubes de formas caprichosas nos ha acompañado en nuestra travesía de 6h.
Empezamos navegando el lago Argentino por su brazo norte hasta llegar al glaciar Upsala, muy hermoso.


Paramos junto a un monte para poder contemplar un cóndor que estaba reposando en el acantilado.
Como siempre que quiero fotografiar a un pájaro quedo bastante frustrada en mis intentos, generalmente es porque como no se están quietos ni un momento no atino a focalizarlos con mi objetivo.


Esta vez no tenía esa excusa ya que estaba sentadito, aún así las fotos están desenfocadas.

Nos acercamos por otro brazo del lago a otro glaciar que está seco, no llega al agua.

Posteriormente, a través del brazo Spengazzini llegamos al glaciar con ese mismo nombre. Espectacular, es uno de los más grandes.

Tempanos de hielo desprendido con sugerentes formas dan rienda suelta a mi imaginación.


Tras estas visitas, nos volvimos hacia el cuerpo principal del lago para entrarnos en el canal de Los Témpanos hasta llegar al glaciar Perito Moreno por su cara norte.
Es tan hermosa como la sur que visité ayer también con barco. Los desprendimientos son constantes, alguno de más volumen causando gran admiración a los pasajeros.


Mientras estaba esperando en el hall para ir al aseo se me acercó un joven que me preguntó mi nombre y procedencia, me dijo que le gustaban mucho mis ojos.
Muy sorprendida le agradecí el cumplido. Al salir del aseo me dijo que era marinero del catamarán y me entregó una tarjeta suya para que le llamara para salir por la noche a tomar algo juntos.


Le conté a Duarte la anécdota e hicimos cabilas si esta afición de algunos jóvenes por las mujeres maduras era por ranking (probarlas de todas las edades) por alguna fijación de la infancia o por motivos económicos.
Nos reímos mucho cuando le dije que debería ser muy desagradable acceder a los requiebros de uno de ellos recibiendo al terminar la factura por los servicios prestados.
Un rato más tarde lo encontré en cubierta mirándome fijamente. Sin importarle que estuviera acompañada se acercó y me dijo que si me podía sacar unas fotos con mi cámara, Duarte se alejó prudentemente y Sergio, que así se llamaba el marinero, se quedó hablando conmigo un rato, me contó anécdotas, consejos de que ver en Argentina y otras cosas.


Hablando de la web de couchsurfing a la que estoy asociada donde se puede ir a dormir a casa de otros socios sin pagar por la estancia, me dijo que podía ir a dormir a su casa si quería, me recordó que tenía su teléfono, que esperaba que le llamara, se fue a continuar con sus quehaceres en el barco.

EL día ha sido muy agradable, de gran belleza paisajística, esta zona de El Calafate no tiene desperdicio, no me extraña que haya tanto turista.

Mañana toca cambio de lugar, espero que el Chalten no me defraude