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jueves, 19 de julio de 2012

5/11/2011 La noche blanca en La Habana. Vuelo a Lima



No fueron mojitos ni me dejó que pagara yo.
Damián paró en un supermercado para comprar una botella de vino tinto e hicimos botellón.

Parados en el coche junto al malecón, con unos vasos de plástico y un refresco de limón mezclado con el vino (para mí eso siempre fue pecado, el vino se ha de beber solo) y música de su móvil pasamos las pocas horas que quedaban para mi nueva partida esta vez hacia Perú.

Me hablo de su madre y de su padrastro ya que esta estaba divorciada. De cómo hace su vida y los valores familiares que sienten los cubanos, como se ayudan entre ellos.
Él que tiene una holgura económica debida a su profesión lleva a otros amigos de sus hijos a la piscina del club que es socio.

Me hablo de que su hijo cumplía ocho años ese día y a donde lo llevaría. Me enseñó fotos de niño que llevaba en su móvil. No me mencionó para nada a la parienta dando la impresión en todo momento que estaba divorciado hecho frecuente aquí en la isla.

Fue una noche muy agradable llena de lamentos por tener tan poco tiempo para conocernos mejor y proyectos de un nuevo encuentro futuro. Unos ardorosos besos caribeños y abrazos tiernos dieron salazón a la noche blanca.

A todo eso una llamada en su celular a las cinco de la mañana cual si fuera el despertador para avisar que ya tenía que recoger la maleta para volver al aeropuerto, le oigo hablar con alguien, a quien adivino es su mujer reprochándole que estuviera trabajando a tan intempestivas horas, podía oír la voz femenina diciendo “¿pero sabes tú qué hora es?”y le colgó. Él disimuló.
No le comenté nada para no violentarlo.

Cuando me despedí de él en el aeropuerto le pedí que se cuidara y que cuidara sus ojos, no sea que un día de estos se los saquen.
No sé si entendió la sutil ironía pues es algo muy español y antiguo que si miras a otras mujeres la tuya te amenaza de que te arrancara los ojos.

El vuelo hasta Bogotá donde hice la primera escala tuve suerte que iba muy vacio y pude estirarme a dormir parte de las tres horas que duró.
El transito, como debe ser fue sin salir del aeropuerto no como los bordes de Los Angeles EE.UU. que te hacen salir y volver a entrar.

La espera en Bogotá fue deliciosa, mágica. Nunca mejor dicho ya que estábamos en una sala y oia la conversación de tres cubanos que no viajaban juntos, seguramente exiliados pues tenían pasaporte de Venezuela uno y de Colombia los otros dos.

Intervine en su conversación alertada por las cosas que decían de los atracos con violencia que se producían en calles céntricas a cualquier hora del día en Venezuela.
Intercambiando pareceres del estado actual de Cuba y resto de Centroamérica nos dijo uno de ellos, Eduardo, que era mago.

Estuvo hablándonos de teoría sobre interpretación (estudio en una universidad de Cuba ciencias escénicas) nos hizo demostraciones de lo que explicaba aderezado con algunos juegos de magia.

Nos tenía con la boca abierta escuchándole, viéndole escenificar lo que decía y sobre todo como lo decía. Se le iluminaba la cara. Seguro que le gustaba su profesión porque nos tuvo tres horas embelesados.

Llegue a Lima tarde, sin casi haber dormido pero encantada con todo lo acontecido durante el día.

Por fin estoy de nuevo en un backpacker y con wifi.

4/11/2011 Vuelo cancelado, Cayo Gramma



Quien me lo iba a decir que el hecho de que nos cancelaran el vuelo a la Habana se iba a convertir en un hermoso y placentero día en Cayo Gramma con una muy agradable compañía de un vasco y un asturiano con intercambios de experiencias y opiniones creándose al final una tertulia literaria de lo más interesante.
La situación fue la siguiente. Llegué al aeropuerto con mis dos horas de adelanto como aconsejan cuando me comunican que se ha anulado el vuelo y no hay otro hasta la noche.

Como motos estábamos todos los afectados protestando en las oficinas de la compañía aérea. Con mil escusas nos convocan a volver a las seis de la tarde para ver de colocarnos en el vuelo de las ocho treinta.


La mayoría se fueron pero quedamos ocho inconformistas entre los que estaban estos nuevos amigos de incidencias llamados Dani e Iñigo.
Se nos comunica que nos iban a llevar a un hotel todo pagado hasta la hora de volver al aeropuerto, que pasarían a recogernos.
Mi primer pensamiento fue de admiración del mucho morro que tienen dejando que los conformistas se fueran sin más dando compensación solo a los protestones “quien no llora no mama” que se dice.

Lo siguiente fue que me dejaron llamar para desconvocar mis citas en la Habana con Georgina y con mi nuevo amigo/familia Damian.
Este me encareció que le llamara en cuanto llegara a La Habana fuera la hora que fuere.


Entre los tres españoles se creó muy buena sintonía y ya desde el aeropuerto fuimos juntos hasta el hotel junto al mar con unas vistas estupendas y con instalaciones de cine.

Nos dieron una habitación a cada uno de los afectados, dejamos las maletas, paseando nos acercamos “al morro” fuerte en un acantilado junto al mar en la entrada de una bahía hermosa que tiene enfrente y muy cerca el Cayo Gramma.


Por el camino vimos y oímos pasar tres aviones de los que rompen la barrera del sonido haciendo maniobras muy espectaculares. Cuando quieren giran deben alzarse en vertical hacia el cielo pues a esa velocidad se saldrían de los límites aéreos del cielo cubano.
Volaban muy bajo sobre nuestras cabezas y fue divertido verlos.

En la entrada de mar había un pequeño embarcadero donde unas barcazas hacían el transporte al cayo, cogimos una.
El paisaje maravilloso con una perfecta sensación de plenitud y paz que hacían envidiable a los moradores del pequeño cayo al que rodeamos completando nuestro paseo en menos de media hora.


Sentados en un terraza con un refresco en la mano y llevando adelante nuestra tertulia nos congratulamos los tres de la suerte de haberse anulado nuestro vuelo pues ninguno de los tres hubiéramos ido allí si no hubiera sido por ese percance.

Iñigo está casado con una cubana desde hace seis años, volvía solo a España tras las vacaciones porque su cuñada estaba enferma y su mujer se quedó a cuidarla.

A las seis y media de la tarde oimos el cañonazo que se da desde el fuerte de El Morro a la puesta del sol que se hace desde hace años.
Cuando la ciudad estaba enmurallada, se daba el cañonazo al caer el sol para avisar que se cerraban las puertas de las murallas.

A todo esto se nos pasó el día volando (sin volar) que es lo que suele ser cuando estás bien.


No nos recogieron hasta las nueve de la noche pues nuestro vuelo salía a las once y meda ya que en el avión de las ocho no cavia nadie más.
No pisamos La Habana hasta la una y media de la madrugada.

Damián estaba esperándome en el aeropuerto, nos llevó a los tres a los hoteles.

Como ya eran las dos bien pasadas de la madrugada cuando dejé la maleta y a las cinco debía levantarme para volver al aeropuerto para mi vuelo a Lima decidí no acostarme.
Me fui con mi amigo a tomar unos mojitos.

3/11/2011 la iglesiadel cobre,Santiago



Esta mañana me he levantado tarde y perezosa por lo que no he salido a la calle hasta las once y media. Ya tenía el plano de cómo ir al pueblo de Cobre, llamado así no por estar hecho de ese material si no porque posee minas.

Como era de esperar Dagoberto estaba en la puerta esperando para acompañarme. Me hace gracia porque me llama de usted y es super respetuoso desde que le dije el primer día que acepté ir con él a ver como bailaban salsa los locales “voy contigo pero ten presente que no quiero rollo por lo que si es esa tu idea descártalo, no te vayas a creer que siempre que una mujer viaja sola a Cuba es para buscar sexo”


De entrada se quedó cortado, me aseguró que no iba a pasar nada que yo no quisiera, que era él el que me invitaba a tomar una cerveza, cosa que hizo aunque luego lógicamente le pagué yo la copa en el espectáculo en vivo que fuimos un rato a ver.
Pese a que le dije que podía ir sola pues sabía que autobús local (camioneta) a tomar y donde, insistió en acompañarme.
Como era de esperar a la vuelta me pidió dinero para comer con la escusa de haberme hecho de guía (¿?) En fin, era de esperar, tuvo que conformarse con cinco pesos.


El trayecto en el medio de locomoción autóctono fue una experiencia interesante aunque me percaté de miradas altivas y diría que despreciativas de las muchachas que imaginando un rollo típico extranjera con local lo desaprobaban claramente con su manera de mirarme o quizá miran así a todos los turistas.
La verdad que he notado esa mirada en muchas ocasiones tanto en la calle como en los hoteles por parte del personal pero aquí en Santiago quizá más marcado, es altanera.

Viniendo de Asia que todo son sonrisas cándidas y desvivirse porque estés cómodo y bien servido la actitud de los cubanos, en especial en los de los hoteles es muy desconsiderada.


Por ejemplo, llegas y están hablando entre ellos, te pueden tener mucho tiempo esperando. Ellos hacen como si no estuvieras y cuando sospechando que te has vuelto invisible haces un inciso en su privada conversación, te miran de arriba abajo y con un mohín en la cara te preguntan qué quieres mientras que con su mirada están diciendo “no molestes mosquito”.

La iglesia del Cobre es como una ofensa a la sensibilidad, no porque no sea hermosa que lo és sino porque ubicada en una loma con una perspectiva inmejorable y gran majestuosidad se da de tortas con la pobreza del lugar de mineros.

¿Cuantos sacrificios por parte de la población habrá costado su construcción?


Siempre la Iglesia haciendo ostentación de poder a costa de la creencia y candidez de la gente que es quien costea y sufre en propias carnes su opulencia.

Bueno, no quiero ser muy dura, la iglesia está bonita pero para mí lo inmejorable es el entorno lleno de bosque y vegetación con unas preciosas montañas no muy lejos donde se deben poder hacer hermosos paseos.


Durante todo el camino de unos 40 minutos de bus hasta llegar desde Santiago la espesa y abundante vegetación nos ha acompañado todo el camino.
Aquí el personaje de la novela de “El barón rampante” de Italo Calvino podría haber cumplido perfectamente con su voluntad de no poner los pies en el suelo nunca más en su vida desplazándose por todas partes de árbol en árbol.


Al atardecer, de vuelta a la ciudad paseo por el centro y llegar justo al hotel antes de que lloviera (un rato) como cada día lo mismo que pasaba en Asia todos los días durante todos los meses que estuve allí, la lluvia me acompaña en mi viaje, por suerte es considerada y solo dura escaso tiempo quedando un precioso día restante con atmosfera limpiada por el agua.


Mañana volaré a La Habana de nuevo.

2/11/2011 Paseando Santiago.



Lo que mas me ha sorprendido en esta ciudad es que de todo Cuba (la visitada por mí) es la que está más politizada de todas.
Las referencias de sus hitos son de carácter militar, todo son referencias a la revolución y cuando hablo con los cubanos sacan el tema a relucir mostrando un muy marcado orgullo nacional.
La ciudad propiamente dicha no me parece tan señorial como La Habana aunque tiene algunos rinconcitos que no están, mal.


Hay poca circulación de vehículos comparado al resto del mundo pero por suerte porque los pocos que hay (muchos más que en las anteriores ciudades visitadas) polucionan un montón debido a una mala carburación que hace que emitan unos humos del tubo de escape muy negros y cargadito de metales por el gusto metálico (¿plomo?) que dejan en la boca al respirarlos.


La gente aquí la encuentro más incisiva y pesada en su búsqueda de ganarse la vida que en los otros lugares aunque más orgullosos y altivos.
He acompañado accidentalmente a un colegio de niños y niñas que paseaban por las mismas calles que yo.
Unos niños me han pedido una foto y la profesora los ha recriminado con demasiada severidad.


También oía las broncas que iban echándoles a los chavales por el camino si se desmadraban (a mí me parecía que iban como corderitos) con amenazas de volver al cole si no se portaban bien con mucha severidad, muy autoritaria en el tono de sus palabras.
En un parque que había unos músicos han cantado un himno revolucionario coreado por todos ellos.

Aquí veo también lo que parece un poder adquisitivo menor tanto porque sus comercios están menos abastecidos como por la vestimenta de sus ciudadanos.


Durante mi paseo me he visto acosada por todo tipo de comisionistas, bici-taxis, pedigüeñas y algún que otro jinetero.
Por la tarde uno joven que ya por la mañana le dije que quería ir a mi bola cuando se ofreció a acompañarme, me ha abordado con el mismo fin pero aduciendo que le apetecía charlar.


Me ha pedido vernos luego al atardecer que me llevaría al sitio donde todas las noches menos la del lunes se reúnen los cubanitos y cubanitas para tener un fin de día musical, bailando y bebiendo en un descampado donde el gobierno les ha colocados unos enormes altavoces y unos chiringuitos de bebidas.
Allí se encuentran, bailan y se divierten tras la jornada laboral antes de volver a sus hogares aunque me ha contado Dagoberto que así se llama este joven de 29 años, que muchos de ellos de trabajar nada, que viven de los padres (estos debe ser universal).
Luego hemos ido a oír música en vivo en un bar del centro. Los músicos de gran calidad y una pareja de baile muy buena.


Dí por finalizada mi salida a la hora de la cenicienta. Mi reloj biológico ya se ha acomodado al horario actual y a esa hora me pide catre.

1/11/2011 último día de playa, Guardalavaca



La langosta de ayer estaba de fabula, no hace falta compararla con otras tomadas anteriormente, esta estaba muy buena y la he compartido con un gato que he tenido a bien comerse las migajas que disimuladamente le tiraba bajo la mesa.

Los camareros han realizado un espectáculo de animación. Iban todos ambientados con lo del día de los muertos. Me ha emocionado la cantante, una perfecta voz, sensual, profunda, digna de cantar en otros escenarios más reconocidos.

Su voz me transportó llenándome de melancolía (¿o fue el efecto de los efluvios alcohólicos de mi exquisito vino blanco?) fui a felicitarla al acabar.

Este hecho ha despertado una vieja idea que me acompaña desde hace años que es la de la gente desaprovechada, como mi sobrino Jairo que es una mente privilegiada tan inteligente o más que lo fue mi hermano Fernando o lo es mi hijo Lluís pero hay veces que esas inteligencias se desperdician por no estar en el sitio adecuado.

El mundo está lleno de gente con inteligencia excepcional haciendo trabajos mecanizados que no les sacan el provecho que se podría.
La duda es si iban a ser más felices de otra forma. Supongo que no, o si, no sé.

La despedida de este paraíso ha sido dura, de buena mañana nadando en estas apacibles aguas turquesas con una temperatura muy agradable y pensado que ya estaba, ya se acababa me ha dado pena.

Ha venido Fidel, el que cuida de la playa a darme los buenos días, estaba más comedido que ayer, como con algo de vergüenza. Me ha dicho que le hubiera gustado poder conocerme mejor y charlar.
Se ha despedido con un beso diciendo que esperaba que algún día regresara.

El resto del día lo ha pasado leyendo mi ya no nuevo libro de Umberto Eco que me ha atrapado totalmente hasta que ha llegado Pupi con el taxista a recogerme para llevarme de nuevo a Holguin donde me recogió el Habana Interconexión para llevarme a Santiago.


Las carreteras de Cuba están muy bien asfaltadas y limpias. El paisaje es precioso y muy verde, me ha dicho Pupi que este año ha llovido mucho y se nota en el esplendor del verde.
He podido ver desde el coche campos de caña de azúcar y de Plátanos así como muchas zonas de cocoteros.

En general Cuba se ve limpia y ordenada sin catástrofes arquitectónicas ni desmanes de desforestación, son muchos kilómetros hechos y el paisaje no ha dejado de estar repleto de vegetación por todas partes.

Sobre todo lo que más destaca es la poca circulación de vehículos que da sensación de tranquilidad, no hay ruidos y no hay polución ambiental.

A todo esto he llagado a Santiago tan tarde que no he podido ver nada. Mañana toca patear sus calles.

En un mail de Damián (mi amigo/familia cubano) me ha aconsejado algunos sitios para ir.

31/10/2011 Hoy dia de difuntos, Guardalavaca



Hoy es el día de los difuntos y tenemos brujas y calabazas vacías con aspecto fantasmagórico por todas partes.

Toda la mañana en la playa nadando en este mar tan calmo con sus aguas turquesas y arenas blanquísimas que solo de ver ya da sensación de remanso de paz.

He estado leyendo mi apreciado libro hasta que el jardinero ha tenido a bien darme palique. La verdad es que es muy salado pero como la mayoría de cubanos van al grano sin pérdida de ocasión.


Me ha dicho lo mucho que le gusto y que está a mi disposición para lo que se preste.
En vistas de que no se prestaba nada ha vuelto al cabo de un rato y me ha dicho que tome un patín (entran en el todo incluido) que nos iremos juntos mar adentro donde podré enseñarle a nadar.

Naturalmente lo he tomado en broma pero ha vuelto a la carga más tarde diciéndome que salía de trabajar a las tres, sería fantástico nadar juntos.
Me ha reiterado que le gustaba a lo que le he respondido que él también estaba de buen ver (está cachas a pesar de no ser ya un jovencito) pero que iba a declinar su invitación.

Más tarde mientras hacía la siesta he pensado en que realmente no me apetecía unos achuchones en el agua pero se me plantea la posibilidad de que sea represión educacional.

Sea como sea no me apetecía irme a nadar con un desconocido solo porque esta buenote.


Una tertulia, un tiempo de aproximación, de conocimiento somero mutuo, dar tiempo a que se despierte el interés, es lo mínimo imprescindible para mí, el “aquí te pillo aquí te mato” no me place.

Tampoco está de mal ver el alemán. Se llama Pedro y hemos estado nadando juntos pero es un tanto cortado, le faltaría contagiarse del carácter cubano.

Es una gozada también estar en mi habitación viendo el mar desde la cama.

Para rematar el día un mail de Damián me ha dejado algo descolocada ya que me reitera su amistad, lamenta que no hubiéramos estado charlando hasta la salida del sol (hasta ahí todo guay) pero me dice algo así como que no gaste mi dinero que ya le tengo a él...............????
La verdad que no lo he entendido mucho o lo que creo entender no me pega con lo poco que lo conozco.


La tarde apacible nuevamente en la playa hasta la caída del sol.


Esta noche tengo reserva en la marisquería del hotel, tomaré una langosta la lástima es que las de aguas calientes no son tan sabrosas pero le hare los parabienes y la disfrutaré.

Pues lo dicho. Voy a cenar mi langosta y mañana será otro día

30/10/2011 Relax en Guardelavaca



Este lugar podría ser algo así como el paraíso terrenal.
Aguas turquesas mansas como una balsa, arenas blanquísimas contrastando con el verde de jardines salpicado de otros colores por las flores y con las bucólicas palmeras del Caribe.

Poder comer y beber a todas horas no entra tanto en mi idea de un lugar idílico pero tampoco estorba.

Música de salsa ambientando la enorme piscina si se desea marcha o bajo la sombra de un cocotero que he escogido yo para deleitarme con mi nueva adquisición de la novela de Umberto Eco que es un genio escribiendo, domina un vocabulario envidiablemente extenso y una gran erudición.

Es un lugar perfecto para hacer un alto en el camino por unos días pero sabiendo que tiene fecha de caducidad pues he estado esta mañana temprano bañándome con un alemán bronceado que parece un mulatito que me ha dicho que lleva aquí metido un mes y casi me da un síncope solo de pensarlo…………………………….¡como se puede aguantar este no hacer nada durante un mes¡


Bueno, hay gustos para todo y supongo que la gran mayoría de los mortales vería con muy buenos ojos estarse aquí un mes entero pero a mí me comería el aburrimiento.

He podido hablar con Juanito, el cubano que en las Fiestas del Traball que se hacían normalmente en Montjuit, venia como representación del partido comunista del gobierno cubano y se alojaba en casa.

Se ha puesto muy contento de hablar conmigo. Me ha explicado que ha estado mal de salud pero como buen luchador lo ha superado todo y sigue al pie del cañón, dando el callo.

Hemos recordado la vez que estuvimos en Varadero con él. Imposible de olvidar, fueron días de gran jolgorio, incluso nos dieron una comida a Carlos y a mí en donde recibían a los grandes dignatarios. ¡Todo un honor¡


El día ha transcurrido apacible y manso como las aguas del mar. He hecho una siesta que hace siglos que perdí esa buena costumbre.

29/10/2011 Guardalavaca, todo incluido.


Ya estoy en la playa en uno de esos hoteles de todo incluido lleno de gordos sacando provecho.
Las instalaciones están muy bien y me habitación es espectacular, parece una suite con vistas al mar.
Esta mañana me ha venido a recoger Pupi con su amigo el taxista, se ha venido él también.
El taxi era de digno de residir en un desguace pues solo tenía la carcasa, por dentro nada recubría ni techo ni paredes ni suelo. Los asientos más o menos llevables y un lio de cables debajo del volante hacían pensar que llegar a destino sería un milagro.
El milagro se produjo y llegamos a buena marcha, los vehículos son viejos pero en ingenio cubano para mantenerlos vivos es infinito.
Me recogerán en tres días.
La mañana ha sido soleada y calurosa y por la tarde que es cuando tenía previsto ir un rato a la playa se ha nublado con pinta de tormenta que finalmente unos truenos, algún rayo cayendo al mar en el horizonte y a la media hora como si nada hubiese pasado.
Estamos en temporada baja y el hotel esta medio vacío (o medio lleno)lo que le da un aire de tranquilidad muy agradable. No quiero ni pensar como debe ser esta complejo hotelero tan grande a pleno rendimiento, un manicomio.
Me he dado la bienvenida pidiendo un mojito nada más llegar. Por cierto mi amigo de La Habana tenía razón desde que tomé el mojito ya no he vuelto a tener diarrea.
Siendo el mojito la bebida cubana más popular no entiendo porque tienen problemas de adquirir hierba buena si es una mala hierba y crece en todas partes y en cualquier condición. Podrían poner en los jardines de los hoteles hierba buena junto al césped y las flores, adorna mucho, da buen olor y no les faltaría para hacer la bebida nacional.
En la mayoría de sitios te dicen que no hay porque no tienen ese componente, que extraño.
La comida genial, pescado bueno y en la cena he tomado lo que sería la “carn d`olla” y también estaba muy bueno. Es bufet y está muy bien surtido.
Ha habido una hermosa puesta de sol que he contemplado desde la playa sentada en una mesa con una cerveza en la mano y pensando en la diferencia de sitios en los que he dormido. Desde tirada en el suelo con colchonetas y todos juntos en una sala a los hoteles más caros y sofisticados como el de Singapur.
Hay que vivirlos todos con la misma buena predisposición sean del color que sean. Ahora me toca lujo, lo apreciaré para que cuando me toque de tiradillo no me sienta desheredada de este mundo.

La velada me las prometía guay pues un piano de cola lidera la sala del hall pero me he quedado con un palmo de narices porque quien ha actuado ah sido un virtuoso de la guitarra eléctrica que me ha dejado sorda con sus habilidades y sonidos distorsionados que reconozco que tienen su valor pero no lo sé apreciar suficiente, hubiera preferido un poco de jazz al piano.

He acabado el día con una llamada a Georgina con la que he quedado para vernos en La Habana y otra a Juanito que no estaba, me han dicho que estaba en el trabajo, parece ser que los ministerios no cierran por la noche porque yo sepa él trabajaba en el de cultura y propaganda.


Aún me acuerdo en Varadero hace unos veinte años (o más) que vino Juanito a buscarnos al hotel con el coche oficial con chofer.
Nos metimos dentro siete u ocho del grupo amontonados.

Al final de la noche el chofer era el que llevaba la cogorza más grande conduciendo en contra dirección, menos mal que como no habían muchos coche y menos a esa hora no paso a mayores.
El chofer se le declaró a mi amiga Cristina que entre risas le decía que si se casaba con ella como pretendía que hacían con su mujer.

Acabamos todos en la playa nadando mientras amanecía.

Cansada de la musica estridente del guitarrista me he retirado a mi habitación dejando la discoteca para los marchosos (por lo que veo aquí de eso hay poco).

28/10/2011 La cuna de Fidel, Holdin



Que sorpresa, esta mañana tenía una carta escrita con perfecta caligrafía y por las dos caras de Damián.

Iba adjunta una tarjeta de prepago de teléfono para, según dice la carta, que le llame si necesito algo o tengo algún problema o si voy a La Habana.

Me ha llamado la atención la facilidad que tienen los cubanos e manifestar sus sentimientos, reales o imaginarios, sin ningún pudor.
En eso somos muy diferentes los españoles que damos por supuesto que los demás ya lo saben y nos daría vergüenza expresarlos verbalmente o por escrito.


En la carta me da las gracias por haber aceptado su compañía salvándole de la soledad y el aburrimiento que le mata.
Dicho así parece broma pero supongo que es una forma fotonovelada de expresar algo parecido a lo que sentí yo anoche, necesidad de hablar con alguien que no busque que le resuelva la vida.

Me pide que le explique mis andanzas por el mundo para poder vivirlas él también y me agradece el libro que le regalé en el que le puse una dedicatoria en que acaba diciendo “gracias por llamar” que le ha gustado mucho.


Se despide recordándome que no solo tengo un amigo sino que tengo familia en Cuba con él.
Un poco exagerado para haber estado unas horas hablando y encima de nada personal, solo de Cuba y su futuro.
De todas maneras me conmueve y se lo agradezco.


Esta mañana he recorrido las calles que vieron nacer a Fidel en bicitaxi. Pupi, el taxista, me ha convencido de que llevarme a mí no sería un gran esfuerzo para sus piernas acostumbradas a pedalear llevando incluso a dos personas a la vez.

Esta ciudad no es tan aparente como las anteriores visitadas pero se ve muy activa y bien dotada. Veo que los comercios están bien equipados con mercancías que ya no son solo para turistas como hace veinte años.

Hay colas para entrar en los restaurantes y también para entrar en algunas tiendas ya que limitan el aforo a pocas personas a la vez, supongo que para evitar posibles hurtos.


En una que había suvenires con cola de cubanos en la puerta para acceder. Me vinieron ganas de entrar a ver si encuentro el parche de la bandera cubana para mi maleta.

Fue un gran acierto, no estaba el parche pero ante mis ojos ha aparecido un libro de Umberto Eco que no había leído “La isla del día de antes” me ha hecho mucha ilusión pues es uno de mis escritores preferidos (después de Saramago, claro) y como aquí en Cuba fomentan la lectura solo me ha costado el equivalente a un euro.


La piscina del hotel es enorme y hay mucho ambiente. He estado nadando un buen rato para refrescarme y hacer ejercicio. Noto que ya no aguantaría los 1000m diarios que me hacía cada día.
He perdido fondo.


Pupi me ha encontrado un amigo para llevarme a Guardalavaca mañana por menos precio del habitual. Es un encanto, me ha dicho que salga un rato a la noche a charlar con él en la puerta del hotel.

He hablado con Carlos por teléfono, le comuniqué que estaba en Cuba y como tenemos un amigo común aquí, esperaba que se pusiera en contacto conmigo para darme su teléfono.
Me ha dicho que tuvo una caída en la moto y que perdió el conocimiento. Tiene fracturadas algunas costillas.

Me ha dado el teléfono de Georgina que me dará el teléfono de Juanito. A estas alturas no sé cómo lo haré para visitar a ambos ya que en La Habana solo estaré un día antes de irme pero como sus deseos son ordenes para mi haré lo posible y lo imposible por localizarlos y visitarles.

Lo siento por mi nuevo amigo Damián que no me dará tiempo a verle y eso que me ha dejado la tarjeta prepago para que le llame.

Bueno, eso será otro día.

27/10/2011 Un día tranquilo, Camaguey



Que extraños que son los sueños, hace unos días soñé que le ex mujer de mi última pareja me daba un abrazo, lo curioso es que no la conozco, nunca la he visto más que en foto. No tengo ni idea como se coló en mis sueños.
Hoy ha sido el padre de mis hijos, a este sí que lo conozco aunque hace años que no lo veo por lo que en mi sueño no había pasado el tiempo pues estaba tal y como lo recuerdo, más joven de lo que debe ser. Me ha dado un beso en la frente y yo le he dado las gracias por el gesto.

Menos mal que no visito a ningún psicoanalista que me venga a interpretar significados rocambolescos ligados a traumas infantiles. Sin negar que esos traumas influyan durante toda la vida que se queden en donde están, en el baúl de los recuerdos (mejor en el de los olvidos).


Estaba pensando en lo que me sorprende el ver a mujeres (y muchas son jóvenes) aquí en Cuba con bigote.
No pelusilla encima del labio superior, bigote con pelos negros que sin tener espesura dejan una línea peluda resiguiendo al labio. ¿Por qué no se depilaran? ¿Les gusta así?

Hoy ha hecho un bonito y soleado día que he gozado junto a la piscina leyendo las aventuras bolivianas de mi nueva adquisición.

Como ya soy experta en como desplazarme con bus público he ido a comer al centro usando nuevamente este medio de transporte.


Por la tarde en la piscina de nuevo hablando con el “cachas” del salvavidas que me ha estado contando los pormenores y responsabilidades de su trabajo.
El traslado a Holdin con dos horas de espera nuevamente al autocar lo que hizo que llegara al hotel a las nueve y media de la noche.

Quise tomar un mojito antes de retirarme a dormir pero en el bar de la piscina no tenían hierba buena y en el lobby ya habían cerrado.
Conformada con el fracaso llegue a la habitación con la sorpresa que sonaba el teléfono, era alguien que me había visto intentar entrar sin éxito en el bar del lobby y me invitaba a ir al centro de la ciudad a tomar algo.
Le dije que estaba cansada pero como me dijo que era un huésped que estaba solo y se aburría le cite en el bar de la piscina para hacernos un rato de compañía.

Se llama Damián, es cubano trabaja de asesor jurídico y viaja por hoteles para revisión de contratos de mantenimiento.


Me ha invitado a una cerveza negándose a que pagara yo. Para compensar la atención que ha tenido conmigo le he regalado el libro de Mario Vargas Llosa “El sueño del celta” que ya he terminado.

Entre las muchas cosas que hemos hablado, sobre todo de Cuba y su futuro, me ha llamado la atención que se dedicara (ahora ya no) a la contrainteligencia del estado, ha sido muy ilustrativo el que me hablara de sus experiencias.

Me ha aclarado lo de parar a los vehículos con poca ocupación para que transporten a la gente que espera en la parada del bus.
Al parecer solo paran a los de matricula azul que son coches del estado que ha puesto a servicio de determinadas personas, como él que lleva un coche del estado para desplazarse por los hoteles para hacer su trabajo.
A los coches de propiedad privada no les paran, llevan otra matrícula diferente.
Es decir que si que existe la propiedad privada.

También me ha explicado el origen del fenómeno absurdo de la duplicidad de moneda.

Todo está cambiando a marchas agigantadas. Cree que en breve el más reivindicado derecho de poder salir del país sin que medie tanto inconveniente va ha desaparecer.

Supongo que a medida que mejoran las condiciones económicas del país son menos los que piensan en emigrar y más tal y como está la economía en el mundo capitalista.

Lástima que mañana parte para La Habana, es muy agradable compañía.

26/10/2011 Camaguey en bus público.



Visto desde afuera da la impresión de que se traslada a personas como a ganado.

El bus público es un camión donde una vez dentro no es peor que ir en el metro de Barcelona en hora punta, es el aspecto físico del vehículo que hace más dramático el subirse a él.

Eso fue a la vuelta de la visita que he hecho a la ciudad que como las anteriores también es patrimonio cultural de la humanidad.

Es más grande que las visitadas anteriormente, la periferia está compuesta principalmente de casitas con su jardín y su parcela.
Preguntando me he enterado que son de propiedad privada en usufructo.
Las granjas son explotadas por ellos mismos, el estado pone las tierras, los aperos etc. y ellos le revierten parte de las ganancias.


El centro histórico es también de estilo colonial, muy agradable y con mucha vida.

Unas muchachitas sentadas en la calle han llamado mi atención, me he puesto a hablar con ellas que estaban algo retraídas al principio pero enseguida se ha establecido un buen ambiente. Han posado para mi cámara con mucho gusto.

Lo curioso es que unos metros más allá estaba un mozo sentado en un jardín que me ha pedido que le fotografíe a él también, cuando he accedido y dirigido mi cámara se ha puesto de pie y ha posado ¡presumido el nene¡


Mi hotel está a unos cinco kilómetros del centro.
Me decidí por ir a ver la ciudad con  servicio público en vez de en taxi pues es más divertido.
En la parada estaba una mujer con uniforme y una señal de PARE, le he preguntado que bus tenía que coger para ir al centro y cuanto costaba.
“Una peseta” me dice.
Yo creyendo que era una broma sobre mi procedencia le digo que ya no existen las pesetas lo que causó gran hilaridad entre las personas que estaban allí. Parece ser que aquí se le llama peseta a la moneda nacional (supongo que debe ser una decima parte del peso).

La función de esta guardia o como se llame su cargo era de parar, entre bus y bus, a los vehículos privados con poca ocupación, les preguntaba su destino y se terminaba de rellenar el coche con las personas que iban en esa dirección.

Me gustó el sistema, es una forma de maximizar los recursos y que los que tienen coche colaboren gratuitamente con los que no lo tienen.


A la ida me colocó en un coche privado. Fue más divertida la vuelta en el autobús público.

Me he comprado un libro, el más barato de mi vida, solo costaba medio peso convertible que más o menos es medio dólar. No había demasiado donde escoger pero ya que ando por estas tierras me he decidido por la vida novelada de Bolívar.

Mientras estaba en una terraza tomando mi primer mojito, un poco dudosa de cómo me iba a sentar pero haciendo caso a lo que me dijo el chico de La Habana que decía que curaba todos los males digestivos, se ha sentado en mi mesa (pidiendo permiso, claro) un mago.

Esa es su profesión, mago. Me ha estado explicando el sistema económico de Cuba. Él, concretamente, tiene un sueldo del estado y van a colegios o a hospitales para hacer sus números de magia, cobra lo mismo si trabaja mucho o poco.


Dice que también existen contratos más o menos privados, es decir que hay artistas que tienen una licencia de autónomos (no se llama así) y pueden ser contratados por restaurantes, salas de fiesta, etc.  son estos estamentos los que les pagan, de las ganancias una parte es para el estado.

En vista de que estaba en plan de ligue le dije que tenía a mi marido en el hotel con dolor de cabeza, eso no le cortó de pedirme de acompañarme en mi callejear.
Tampoco le cortó que le dijera que prefería ir sola para pedirme el teléfono, mejor dicho, que yo tomara nota de su teléfono para que le llamara…………….. ¡Absurdo¡


Ya al caer la tarde junto a la piscina del hotel contemplando cómo iba oscureciendo dio punto final a un bonito día en Cuba.