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jueves, 19 de julio de 2012

13/10/2011 Ultimo día en Asia, Yangón



Para ser el último día he estado con mis sentidos adormecidos y la psique perezosa.
Seguramente es el lógico resultado de estar dando tumbos por esas carreteras durante tantas horas y no haber dormido suficiente. Esta indolencia me ha sido agradable, es un estar y no estar, caminar como flotando.


Pero tiene como inconveniente que no he podido sacar todo el partido deseado al encuentro en el muelle con un grupo de muchachitas divertidas y juguetonas que me han pedido que las fotografíe, cosa que he hecho de mil amores.
Lo que no me ha gustado es la incapacidad de mi mente para darles conversación y sacar jugo a ese fortuito encuentro como me gusta hacer en otras ocasiones, me he sentido retraída y perezosa de mente.


Luego me las he vuelto a encontrar paseando por la ciudad, se han puesto muy contentas de verme y me han preguntado si me acordaba de ellas.
Como no iba a acordarme si eran la alegría de vivir en persona, sonriendo les he dicho que si pero he vuelto a ser incapaz de más. Una ocasión pérdida.
A la hora de posar se esfuerzan por estar serias aunque se les escape la risa y sobre todo no enseñar los dientes. ¿Es cultural? En los adultos lo he observado atribuyendolo a sus dientes teñidos por el betel que mastican pero los jóvenes no se porque prefieren salir serios en las fotos.


Batahtaung Pagoda ha sido mi última visita a lugares religiosos, ha puesto punto final. He estado en tantos templos, pagodas, estupas, monasterios y demás que si con esas visitas se llega al Nirvana yo ya debo estar en ese estado (más hoy que estoy atontada).


Esta fruta tan apetitosa esta destinada a ofrendas a buda, ¡que desperdicio¡

He comido en un restaurante que aconseja mi guía se llama Monsoom y ha sido acertadísimo, el local al estilo europeo con manteles limpios (eso es excepcional aquí) comida exquisita y precio razonable, un buen fin de fiesta.
He de reconocer que los últimos días en Inle Lake he comido también estupendamente en el restaurante El Loto cerca de mi hotel.

Las impresiones que me llevo de este amable (exceptuando el gobierno) país es que es lo mejorcito del sureste asiático.
Paisajes bonitos, elementos arquitectónicos religiosos a gogo y muy aparentes, vida rural bucólica, lago increíble de grande, con mucha vida y sobre todo sus gentes que con escasísimas excepciones son la amabilidad personificada.
Como desagradable remarcar las dificultades de acceso a poder sacar dinero lo que condiciona un montón la economía pasando a tener que vigilar cada dólar gastado por miedo a quedarme sin. La arbitrariedad del gobierno por bloquearme mi blog (aunque que se puede esperar de una dictadura militar).
Tampoco es bonito ver como mascan todo el día betel escupiéndolo en cualquier sitio (fea costumbre) que les deja los dientes entre rojos y negros, cuando te hablan parece que tengan un flemón en la boca por el bulto de la hierba.


El rio Yangon está oculto a la ciudad, no hay un paseo a lo largo de él. Las casas o los containers del puerto hacen una barrera visual del mismo.
En Bangkok pasa lo mismo, el disfrute del rio ha de hacerse un barca, tampoco hay un paseo que lo recorra ¡lastima¡
Hoy pues digo “mingalava” (adios) y “ jesuva”(gracias) por última vez a Myanmar haciéndolo extensible al resto de Asia.


¡Me esperan las Américas¡

12/10/2011 Quince horas en bus Inle Lake a Yangon



Se dice pronto pero creo que hoy he hecho el record de horas de bus en este viaje y creo que en mi vida.

No se si es que me he mentalizado bien pero no ha sido nada pesado. Iba con mi amigo John, el vietnamita que se bajó en Bago dos horas antes que yo.
El primer tramo del trayecto ha sido el más entretenido pero el peor ya que íbamos entre montañas con carreteras muy estrechas, con baches, parando cuando nos cruzábamos con otros vehículos ya que ambos no cabían. Daba algo de yu-yu.
Cruzándonos con pueblecitos y viendo el transcurrir del día cotidiano de los habitantes de estas tierras.
En uno de ellos había fuegos artificiales y todas las casas estaban iluminadas con muchas velas, no sé si tendrá que ver con que hoy hay luna llena.

En una de las paradas para descansar he estado a punto de subirme a otro bus por equivocación pero a los”raros” nos tienen muy controlados, un hombre me ha dicho que ese no era el mío y me ha señalado cual era.
Lo peor del caso es que como no hay una sin dos, me he vuelto a perder en otra parada. Era ya de noche, al bajar al lavabo, medio dormida no me he fijado que allí habían unos cincuenta autobuses más. Al volver no sabía cual escoger.
Por un momento me he entrado pánico, pero ha durado un segundo pues me he dicho “tranquila Maite que al final quedará una niña y una bata”

Me ha hecho gracia mi propio pensamiento que me ha recordado mi primer día de cole de mi vida. Tenía tres años y en casa no me habían dicho que en España no se podía bautizar a ninguna niña que no llevase como primer nombre María.
Me pusieron María Teresa que ya que no aceptaron María Maite porque no hay una santa en el calendario con ese nombre.
Mi madre también olvidó (no me extraña con ocho hijos que quiero) decirme que además de un nombre todos teníamos un apellido y que el mío era Galve.
Conclusión, tras varios intentos de que alguien respondiese a ese (desconocido por mí) nombre de María Teresa Galve, para darle la bata y entrar en clase, quedó una bata y una niña (yo).
Primer día de cole en su primer minuto ya supe quien era el enemigo allí.
Bronca impresionante y gratuita ya que era la primera vez que oía ese nombre y algo asombrada de que encima fuera mío.
Estuve castigada todo el recreo. Creo que esa injusticia marcó para siempre mis relaciones con la autoridad de turno.

Durante el trayecto en el bus nos hizo inspección la policia en tres ocasiones haciendonos entregar los pasaportes (con Franco era igual, siempre tenías que ir con el DNI o libro de familia en los dientes).

Llegue a las cinco y media de la mañana a Yangón en mi autobús. Al final di con él curiosamente por el nombre del mismo escrito en birmano. Me parecieron familiares esos signos y miré en mi billete viendo que eran los mismos.

11/10/2011 Un día reposado, Inle Lake



Teníamos previsto salir a navegar, nadar en el centro del lago y volver con la puesta del sol que el cielo aquí es especialmente luminoso.
No ha podido ser, una tormenta y nubes cerradas nos han hecho desistir de ese plan por lo que hoy ha sido principalmente un día de hotel.
Por suerte nuestras habitaciones son cabañas individuales de bambú, muy amplias y con enormes ventanales en dos de sus paredes que da a una zona ajardinada. Siempre ayuda.

He seguido leyendo mi libro en portugués de “La felicidad” de Osho.
La verdad es que el portugués se lee y entiende muy bien, mucho mejor que oído.
Argumenta que el hombre es infeliz porque se proyecta al futuro (deseando cosas) o al pasado (recordando afrentas). Ni pasado ni futuro existen, uno porque ya pasó y el otro porque aun no ha llegado.
Lo único que existe es el presente. Dice que si fuéramos capaces de vivir solo el presente seríamos necesariamente felices porque nadie es infeliz en un preciso instante.
Es infeliz por no haber conseguido cosas o recibido afrentas (pasado) o porque teme acontecimientos futuros o padece intentando logros (futuro).
Argumenta que el querer triunfar, ser ricos, etc. hace padecer mas a los que lo consiguen que a los que no lo consiguen porque al menos estos últimos tienen la esperanza de que si lo consiguen serán felices mientras que los segundos lo han conseguido viendo que no les proporciona felicidad alguna.

Este argumento en el que basa la felicidad no lo tengo claro.
Partir como premisa que el presente está desprovisto de sufrimiento me deja la duda de que pasa con los que por ejemplo están sufriendo por un cáncer o cualquier otra enfermedad.
Cada presente de ellos es sufrimiento. Si no creo en el punto departida de su argumento, el resto para mi es falacia pero muy interesante.

También dice que ya desde pequeños adiestramos a los niños a ser infelices frustrándoles su tendencia natural a distraerse con el vuelo de una mosca (de un pájaro es lo que dice Osho) riñéndole para que se concentre en lo que no le interesa en esos momentos como por ejemplo las matemáticas.
Sobre los gobiernos, argumenta que no debería existir ninguno, sea del color que sea ya que oprimen y quitan la libertad de la gente. No ser gobernados ni gobernar en nuestro entorno a nadie.

Me parece interesante este punto de vista. Me gustaría poder imaginar cómo sería un mundo sin gobiernos. Una completa utopía.
Pero es una utopía de la que participe en mi juventud, filosóficamente hablando pues nunca me he afiliado a nada.
Sentía simpatía por las ideas anarquistas aunque me chirriaba el que con sus ideas aceptaran formar parte del gobierno de España. Un buen anarquista no puede formar parte de lo que rechaza su propio nombre.

Claro que tampoco creo que sea izquierdas el partido Izquierda Republicana dando su apoyo y gobernando junto a la muy derecha Convergencia i Unió.

Pues con estas disquisiciones he pasado el tranquilo día de hoy sintiéndome muy feliz por lo que creo, si Osho tiene razón, que estoy viviendo el presente a tope.

10/10/2011 Navegando por el lago, Inle Lake



Hoy ha sido uno de los mejores días en lo que llevo de viaje.

Junto mis amigos John (vietnamita) y Tiffany (Canadiense) hemos alquilado una barcaza que nos ha tenido todo el día recorriendo el lago y los pueblos flotantes que hay en él.
Nuestro conductor, un simpático birmano de 36 años y dos hijos, nos ha ido mostrando y explicando lo que hacían los lugareños con sus barcas en el lago.

Normalmente son más que barcas un tronco de árbol tallado en forma de canoa, un solo remo les sirve para desplazarse, lo manejan o hincándolo en el fondo en las zonas menos profundas o preferentemente remando con un pié.
Es gracioso ver con que habilidad reman con el píe, yo lo intenté pero se requiere mucha destreza y equilibrio.


Unos pescadores iban con su red arrastrándola en la parte trasera de la canoa mientras daban paladas con el remo al agua en la parte delantera de la misma con la finalidad de asustar a los peces que huyendo del ruido caigan en la red.
Vimos como la recogían para inspeccionarla y funciona, había pesca.


Las barcas mas grandes llevan un rustico motor, en ellas transportan las mercancías para la ciudad desde la huerta flotante de tomateras principalmente aunque también cultivan otros productos.
Otros se dedicaban con unos palos largos a recoger algas que tras algún proceso natural se convertirán en abono para la huerta.
El lago es enorme, se requiere más de una hora en atravesarlo con motor. En uno de sus extremos están los cultivos de tomates de tamaño de una pelota de pin-pon y las aldeas de casas sobre pilares ya que se haya dentro del agua.


Los templos también en remojo.

Hemos llegado al mercado flotante donde nos han invadido las canoas con las mercancías propias para turistas. El ambiente era de mucho colorido pero como ni mis jóvenes amigos ni yo queríamos comprar le hemos dicho al conductor que nos sacara de allí.

El siguiente sitio hemos desembarcado para ver con deleite como sacan hilos al tallo de la flor de Loto para hacer tejidos de lo más variado con ellos. Los telares eran rústicos pero funcionaban de maravilla con la habilidad y rapidez de las manos de las mujeres que tejían.

En otra parada nos bajamos en un taller de confección repletito también de tallas en madera, gemas, pulseras y un eterno etc. Donde tenían como cebo de atracción de turistas a una mujer de cuello largo y dos jovencitas en proceso de llegar a ello.


Me parece por un lado llamativo, por otro repugnante ya que no solamente pesa si no que los movimientos del cuello quedan muy reducidos y seguramente se crea alguna patología que desconozco.
Menos mal que se está perdiendo esa costumbre. ¿Por qué no se lo ponen los hombres?

Un mercado local en un gran recinto nos permitió observar el ajetreo y colorido de los vendedores, yo me enrolle por gestos con unas jóvenes y hermosas locales que estaban comiendo en unas mesas bajas sentadas en el suelo.
Me senté junto a ellas, me invitaron a pan de arroz.


La comida también en un restaurante en el agua, claro, ha sido deliciosa. Me ha puesto las botas comiendo un pescado fresquísimo y exquisito al curry con arroz con una fresca cerveza que se agradece ya que es un día caluroso.


Nos hemos encontrado allí a los franceses del trekking de tres días, hemos comido los cinco juntos. Después nos han deleitado con canciones de la tierra unos espontáneos guías de otro grupo.
Yo me he animado a tocar “La bamba” única canción que recuerdo de la época que con catorce años formamos un grupo musical tan de moda por entonces, con mis amigas del cole, nos hacíamos llamar “Las ágatas” y mi hermano Fernando (él si dominaba la guitarra con mucho acierto) con su santa paciencia nos enseñaba los acordes necesarios para las canciones que componíamos.
Duró solo un curso escolar.


Luego visitamos un templo donde estaba previsto un desfile.
Una enorme y decorada barca con un altar estaba parada junto al templo.
Junto con John he subido en ella, había varios hombres durmiendo a los pies del altar. De pronto uno de ellos se despierta, se levanta como si hubiera visto un fantasma y gesticulando dice cosas incomprensibles para mí.
John me advierte que está diciendo que allí no pueden estar mujeres a lo que disculpándome bajé bastante contrariada.
Le dijimos al conductor que no queríamos estar en las zonas visitadas por turistas, queríamos algo más genuino.
Nos llevo entre las casas con la barca disfrutando de la especial belleza de esta Venecia aldeana.


Desde una ventana nos invitaron a visitar una casa.
Eso fue lo más genuino y espontaneo del día, no vendían nada, solo nos mostraron su hospitalidad invitándonos a té verde y pan de arroz.
Una familia encantadora en un limpio hogar donde cohabitan tres generaciones. El padre y la madre con tres hijas y un joven hijo. La mayor casada y con un niño que viven con ellos.


De allí pedimos ya volver pero en medio del lago, lejos de las aldeas y cultivos, rodeados de montañas a lo lejos con nubes cargadita en las montañas y un sol esplendido en el lago, un hermoso arco iris en una ladera montañosa donde se veía que llovía, nos tiramos al agua con ropa interior, disfrutando enormemente de nadar en aquel entorno.


Un día lleno de emociones positivas, vivencias irrepetibles y alegría de vivir.

9/10/2011 Inle Lake, relax



Tras tres días de intensa marcha hoy tocaba descansar a pesar de que no me siento nada cansada ni tengo agujetas. Si me proponen volver al monte me apunto.

He desayunado con Tiffany que también ha decidido quedarse a descansar dejando para mañana las visitas turísticas correspondientes. Ella está dice que está hecha polvo, cansada con dolor en hombros de la mochila y un resfriado de narices, nunca mejor dicho.
Se ha unido a nosotras un vietnamita, Jonh, que también viaja solo y hemos quedado para mañana coger un barco juntos que nos saldrá más barato.

Este lugar emana paz por todas partes. Por mucho que lo explique se ha de vivir lo de la amabilidad de los birmanos. Los niños se para a hablar conmigo preguntando de donde soy o si no saben hablar inglés saludándome en su idioma al que les contesto yo también “mingalava”
He ido a un restaurante que me han recomendado en el hotel, le he preguntado por una peluquería pues aún era temprano para cenar y me ha acompañado hasta la puerta para que no me perdiera.

Las calles son calles hasta llegar a la zona del lago que depende de la altura de este, el agua llega hasta la puerta de las casas que como ya lo saben las ponen altas.
Es curioso porque vas caminando por la carretera más o menos asfaltada y llegas al lago sin un borde claro del mismo.

He entrado en Internet viendo que sigue con acceso denegado a mi blog. He tenido mucho cuidado con los mail que he mandado pues no quiero que me denieguen el acceso a mi correo por censura.
Estoy convencida que depende de las palabras que pones, si entran en las que pueden tener contenidos censurables te cortan esa vía automáticamente pues no creo que haya nadie leyendo en otros idiomas lo que decimos. Son palabras gatillo que si aparecen en cualquier escrito desencadenan la censura automática del canal que las contiene, sino no se entiende.

La puesta de sol me ha sorprendido porque la he visto por tres sitios diferentes, no sé qué fenómeno se produce en estos cielos que se ve nubes naranjas iluminadas por el sol por todas partes menos por una que es donde he visto que salía la luna.

Poniendo en orden las fotos del trekking he pensado al ver en donde y como dormíamos o comíamos (es como comen y duermen los lugareños) que en España y otros países del mismo nivel de vida nos quejamos de vicio.

Damos por hecho que nuestros derechos debe ser los que son, que tenemos derecho a una casa en propiedad, un coche para cada uno, un trabajo que no nos moleste demasiado, nos paguen mucho y sobre todo que nos den muchas vacaciones amén de otras muchas otras ventajas como la sanidad gratuita, la basura recogida cada día, las calles limpias, etc.

Me hago cruces si las cosas se complican y se llegan a perder esos logros sociales la revolución que se puede armar no la ha soñado ni Marx en sus tiempos más optimistas.
De momento veo que me llegan mail de movidas contra la banca a las cuales me apunto la primera. Ya veremos hasta adonde llegan, creo que dependerá como siempre de lo que se tense la cuerda.

Me encantaría ver por un agujerito del tiempo y espacio como estará todo dentro de unos diez años. No lo pongo muy largo, solo ver cómo estará el mundo en diez años me intriga.
Sea como fuere tendré que esperar que pasen esos años para saberlo pues no tengo los poderes de modificar nuestras dimensiones que nos atan en espacio y tiempo a este universo.

Llevo unas diez o doce picadas que supongo son de pulga, se han ensañado conmigo pero estoy feliz de no haber cedido en ningún momento a la tentación de rascarme por lo que he conseguido dominar el picor (también ha ayudado la crema de corticoides que me he comprado en la farmacia).

He quedado con mis amigos para salir mañana temprano así disfrutar del mercado flotante.

8/10/2011 Trekking de Kalaw a Inle Lake, 3º día.



Casi ni me lo creo, a las seis de la mañana, de repente y sin aviso previo nuevamente la escolástica de este monasterio ha empezado a vocear lo que claramente no son canticos, no hay armonías en las voces.
Recitan todos juntos frases que voy viendo que se repiten con cierta cadencia. Más tarde supe por el guía que recitan o leen versos sagrados de sus creencias.

Eso nos pasa por dormir en lugar sagrado.
El recinto del altar invadido por nuestros ronquidos no ha sido óbice para que sigan sus maitines pasando de nuestra presencia y eso que somos muchos.

Al marchar en monje principal se dedica a despedir a sus huéspedes con una bendición, una frase que puedes dejar en el libro de visita (no creo que tenga libro de reclamaciones) y como no, debes depositar un donativo.

Curiosa esta mala costumbre de pedir de los religiosos, como si no hubiéramos pagado ya para estar en ese improvisado e incómodo hotel.
Toda esta parafernalia en la que me negué a participar tiene como objeto que te sientas obligado a dejar propina (perdón, donativo).
Tras el desayuno seguimos marcha con la promesa de que el trayecto iba a ser más corto que los otros días que hacíamos unos 20 kilómetros diarios.


Edu me ha contado que un grupo que iba más retrasado que el nuestro (esto de separar grupos lo hacen bien, así no nos encontramos el camino repletos de turistas como pasa en el Kilimanjaro que parece “las ramblas”) se ha encontrado en una aldea un grupo de niños locales tirándoles piñas con tirachinas
¡que recuerdos¡ las famosas guerras entre los niños del barrio en las que nos uníamos los grupos de varias edades para pelear a pedrada limpia o con tirachinas a la llamada de “guerra, guerra” contra los de los pabellones militares (así me abrieron la cabeza un día de una pedrada y recuerdo que yo hice lo mismo con la cabeza de uno del bando contrario en otra ocasión que de eso no faltaba).


Bueno, pues el turista en cuestión junto con el resto del grupo empezó a correr para ponerse a salvo de la catapulta con la mala suerte que resbaló cayendo al suelo y luxándose un hombro por lo que tuvo que regresar a Kalaw.

En el monasterio salude a un grupo de catalanes……………Como las moscas, estamos en todas partes.

Hoy el sol ha salido sin timidez haciendo que los que no llevaban gorro inventasen turbantes al estilo local, con las camisetas. Otro con el paraguas que le sirvió para la lluvia, le protegió del sol.


La travesía de hoy ha sido toda bajada, es lógico cuando se sube tarde o temprano se ha de bajar.

Observo que mis compañeros van muy cansados, casi diría que la que va más entera soy yo (apreciación personal, claro) lo que me indica que aún estoy en forma a pesar de no ir al gimnasio.

Las vistas del lago desde la distancia nos permiten observar lo grande y hermoso que es.


Hemos comido junto al lago donde con una barcaza nos llevaron a la ciudad de Inle Lake.

La vida se desarrolla en torno al lago, es tan grande que hemos navegado con lancha rápida más de una hora para llegar al núcleo urbano.
Me ha sorprendido el huerto flotante que tienen montado aquí. Las tomateras con sus frutos madurando se mecen a nuestro paso por las olas que produce nuestra barcaza.
Entre las tomateras pasan los barcos, el espacio es relativo. Vemos una barca que viene en sentido contrario al nuestro en un espacio justo el ancho de nuestra barca pero como si de magia se tratase pasa por nuestro lado sin chocar.
El secreto está en que estas plantaciones se desplazan cuando nuestra barca las empuja y la otra hizo lo mismo abriéndose un ancho suficiente para ambas.


Siembran y recogen desde las barcazas.
Además de tomateras (que hay muchísimas) he podido observar otros tipos de cultivo como calabazas y lo que supongo pepinos, que odio tanto y que no han faltado ni un solo día en mi plato incluso un día en mi cara, desde que salí de viaje.

En un programa de Punset (si no entendí mal) oí que el único animal capaz de imaginar un león en Paseo de Gracia y desarrollar reacciones corporales de pánico como si realmente estuviera presente, es el hombre.
Durante la comida había un perro pidiéndonos compartir algo del plato cuando el dueño del restaurante sacó un palo, en cuanto el perro vio el palo dio unos quejidos muy lastimeros como si le hubiera pegado y salió corriendo cojeando.


Llegue a la deducción lógica “querido Punset” que el perro imagino perfectamente lo que le venía encima reaccionando su cuerpo como si ya hubiera recibido el palo con solo imaginarlo (o es diferente porque en este caso seguro que un día si le apalearon y lo que actúa no es la imaginación si no el recuerdo).

¡Qué lío¡ pero estoy convencida que del cerebro y como consecuencia de los sentimientos de los animales sabemos menos de lo que nos creemos.
También puede ser que no nos interese saber más para no volvernos todos vegetarianos.

7/10/2011 Trekking de Kalaw a Inle Lake, 2º día



Prometí a los muchachos que no llovería pese a lo tapado que amaneció el día y he cumplido.

Ha sido un gran alivio ya que si hubiera llovido los caminos estarían más embarrados de lo que ya lo están.
Con barro hasta las orejas y nueve horas de marcha esta vez con alguna subida durilla pero llegamos a nuestro destino enteritos (exhaustos sería mejor decir).

La travesía aunque dura ha sido preciosa. Hemos estado en pueblos con campos de cultivo, campesinos acarreando sus mercancías, eso sí, todos con su cigarro en la boca o masticando hojas de betel.


La comida en la casa familiar de unos granjeros muy amables con siesta incluida de media hora.

Edu va parando a hablar con la gente que encontramos en el camino, me gusta observarles mientras hablan en su idioma, no entiendo las palabras pero el lenguaje no verbal queda claramente reflejado en el rostro, es la que no puede ser alterada voluntariamente y delata a la perfección los sentimientos de las personas.


Compruebo nuevamente que ese lenguaje no verbal me dice que son gente tranquila, amable y lo que más veo reflejado en sus rostros es candidez, cosa que admiro y envidio. Creo que la candidez es el estado más próximo a la felicidad.

He aprendido a saludar en su idioma “mingalaba” quiere decir hola (no se debe de escribir así, seguro”) también se decir gracias “yesuve” más o menos suena así. Como me contestan deduzco que muy mal no lo debo pronunciar, eso sí, siempre sonríen al oírlo, les gusta que les salude en su lengua.

El enorme cesto repleto de chilis cuesta en el mercado 3000 Kyat que viene a ser 3 euros. Se sienten felices, les parece mucho……………..(¿)


¡Cómo cambia el concepto de caro o barato según donde estés¡
En estos momentos mi transformación mental del valor de las cosas me harían estremecerme si me pidieran 20 euros por una comida, hace ya meses que no pago más allá de 5 euros, eso el día que me doy un lujo.

Lo que me extraña es que no haya cultura del queso, a lo máximo producen mantequilla pero se pierden las exquisiteces del queso.
He observado un comportamiento por parte de un niño que me ha dejado gratamente impresionada.


Estábamos sentados en un pueblo tomando un té cuando dos niños de unos 4 y 6 años se han acercado, nos miraban sin pedir nada.
Como tenía unas galletas en la mano he supuesto que les gustaría compartirlas conmigo. Así ha sido, se han comido su galleta, luego el más mayor me dice algo y gira la cabeza hacia otro niño de unos dos años que no se atreve a acercarse y está algo lejos.
No recojo bien lo que claramente me está diciendo sus gestos, continuo con mi merienda cuando veo que siguen mirándome fijamente. Les vuelvo a dar otra galleta. El mayor la coge con gran alegría y se va corriendo con ella en la mano hacia el niño que está lejos y se la entrega, yéndose seguidamente los tres hacia dentro del pueblo, supongo que a contárselo a sus padres.

Qué bonito que lo que había estado esperando con paciencia mientras yo hacía caso omiso por ignorancia, era poder llevarle una a su hermanito pequeño.


Los olores de las plantas y la tierra mojada me retrotraen constantemente a mi infancia.

Vivía en un barrio apartado llamado Pedralbes rodeado de campos la montaña llamada de las aguas por estar ahí ubicado el depósito de las aguas de Barcelona.
Me pasaba todo el día (a la que podía escaparme de las obligaciones diarias de la casa) en el campo, subiendo árboles, subiendo montañas, subiendo precipicios.
Comía más las hierbas que encontraba en el monte que en casa que siempre estaba inapetente. Las comía y sobre todo las olía, ¡como me gustaba el campo¡
Normalmente iba sola ya que mis amigas o no las dejaban salir o no les apetecía mis trotes, solo Ana Mª participaba con alegría de mis escapadas cuando podía.

Como una cabra, así se me podía definir a esa edad y por lo que veo no he cambiado demasiado mis gustos.


Por fin llegamos al monasterio donde pasamos la noche, agotados por las nueve horas de marcha (descontadas las paradas).
Es alucinante el montaje de este monasterio.
Hemos confluido todos los grupos que por distintas rutas o diferente horario vamos hacia Inle Lake. Somos aquí por lo menos 80 personas, todos en colchonetas estiradas en el suelo unas junto a otras en la gran sala donde estar el altar a buda.

A las ocho los niños que están en el monasterio para convertirse en monjes nos han deleitado con sus voces leyendo en voz alta y al unísono.

A las 20:30 luces off y a dormir si o si.

6/10/2011 Trekking de Kalaw a Inle Lake 1º día



He tenido suerte con el tiempo, llovió toda la noche a cantaros pero por la mañana salió el sol.

Iniciamos nuestro trek varios grupos separados, el nuestro compuesto por seis personas, dos amigos franceses, una pareja de médicos también franceses una australiana, Tiffany que vive en Bangkok dando clases de música a niños (ella toca el chelo) y la menda, actualmente ciudadana del mundo con inmensos deseos de serlo del universo.
Nuestro guía se llama Eddie pero le llamamos Edu, 59 años, casado y con cinco hijos.

El paisaje entre montañas en estas tierras es de cultivo, sobre todo de arroz pero no en bancales. Este arroz es de ladera y es más astilloso que el de agua.
También hay naranjos, plantaciones de chili, etc.


La tranquilidad flotaba en el aire así como los olores de las plantas que al pasar rozándolas lo desprendían, algunos eran conocidos, otros nuevos para mi olfato.

Caminamos un buen trayecto sobre las vías del tren, le pregunté a Edu que pasaba si venía el tren y me dijo que ya lo oiríamos y con apartarnos todo arreglado.

Así fue, lo oímos pero estábamos en un pequeño puente algo estrecho por lo que corrimos para salir a campo abierto y apartarnos. Es impresionante verlo pasar tan próximo pitándonos para que le oyéramos.


Nos cruzamos con muchos lugareños con sus faenas de acarrear con bueyes o en grandes cestos sus mercancías.
Subimos a lo alto de una montaña para ir a visitar a un chamán que nos invitó a té, nos habló de sus medicinas y nos enseñó unos tatuajes hechos por él que también se dedicaba a eso pero como es mayor y la vista le falla ya no lo hace.


Ahora enseña a dos jóvenes todo lo que sabe para que lo sustituyan cuando falte.

Llegamos hasta la estación de tren de Miyin Tibe al mismo tiempo que llegaba un tren (no el mismo, otro) produciéndose un gran alboroto entre las vendedoras de verduras que intentaban y conseguían venderlas a través de la ventanilla.

En el pueblo de Yaw Pu paramos a reponer fuerzas. Contenta de estar en la montaña en plena naturaleza y con gente tan amable y exótica me congratulé de mi libertad, de mi suerte de estar donde estoy y no donde me obligue mis circunstancias.


Por un momento me he visto a mi misma desde fuera, no en un viaje astral, eso lo viví cuando tenía más o menos veinte años.
Trabajaba en el turno de noche como auxiliar clínica para pagarme mis estudios de Medicina, libros, comida, apartamento, etc. lo que requería que tuviera varios trabajos por lo que iba bastante cansada.
Esa noche me tocó oftalmología. Cuando ya todo el mundo dormía me quedé traspuesta sentada en un sillón cuando de repente y no sé cómo me desdoblé. En un instante estaba en un extremo del techo de la habitación aturdida de estar allí, vi con asombro un cuerpo tumbado en un sillón con la cabeza echada hacia atrás y la boca abierta.


Por un instante no lo reconocí pero seguidamente vi que era yo (cuerpo) pero yo (conciencia) estaba en el techo.
Me entró un pánico que aún me estremece al recordarlo, unos deseos imperiosos de volver a mi cuerpo, de entrar en él de nuevo, lo conseguí tampoco sé cómo pero fue inmediato tras ese deseo imperioso de que así fuera.
Estando todo de una pieza me quede confusa, asustada y sin entender que había pasado.


No mencioné a nadie el hecho pues no sabría cómo explicarlo, lo olvidé hasta que pasado unos años, un día viendo la tele vi a un grillado de esos que hablan de fenómenos paranormales, iba a cambiar de canal cuando las explicaciones del fenómeno llamado viaje astral me alertaron.
No podía creer lo que estaba oyendo. Estaba describiendo al pie de la letra lo que yo había vivido varios años atrás sin saberlo.
Ese día supe que había experimentado un viaje astral………………………¡qué cosas¡

Así pues, seguimos caminando bastante embarrados por las lluvias del día anterior cuando empezó a llover. Llegamos a la aldea de Lamine que ya oscurecía tras ocho largas horas de caminar descontada la hora que descansamos en la comida.


Los granjeros tenían dispuesto para nosotros colchonetas en el suelo en una sala de una cabaña alta. Conocimos a toda la familia que, como no, eran encantadores.

5/10/2011 Bloqueo governmental birmano a check-in-blog, Kalaw



Si me lo juran no me lo creo. El gobierno Birmano ha decidido que mi blog es lo suficientemente subversivo como para bloquearlo.
Lo que no entiendo es ¿cómo deciden hacer eso? ¿Tienen un ejército de espías mirando lo que escribimos en Internet? ¿Saben idiomas o hay palabras clave que conocen en todos los idiomas y cuando se usan se bloquea preventivamente?
¡Pues ya les vale¡ se podrían dedicar a cosas más edificantes.

Lo cierto es que desde que entré en mi blog en Bagan, ya no he podido acceder a él en ningún sitio por muchas piruetas que hacen los muchachos del cibercafé.
¿Que se le va a hacer? Paciencia, cuando llegue a México deberé emplear un día entero para poner en orden todo el material acumulado y subirlo al blog.

Me he levantado tardísimo, eso me pasa por trasnochar, el irse a la cama a las cinco de la mañana tiene esas cosas.

Tras la frustración de Internen (menos que la de ayer por ya conocida) me he dedicado a patear esta pequeña ciudad de poquitas casas con su mercado y su templo.
 La gente es encantadora y amable.
La comida en un restaurante Nepalés que tenía buena pinta fue un acierto.

3

Repasando fotos he visto una que para mí es muy emotiva por los recuerdos que me trae al verla. La tomé el 25/9 en Yangón, era el camión del hielo que así le llamábamos cuando yo era pequeña.

Venía a traer el hielo a la bodega de al lado de casa un camión cada mañana a la misma hora. El hielo lo comprábamos pues en aquel entonces las neveras no hacían hielo, eran solo como un armario para la comida con un departamento para colocar el hielo que así mantenía todo frío.
Mi madre me mandaba a mí o a mi hermano Fernando que éramos los pequeños (sinónimo de los que hacen los recados). Íbamos con un cubo metálico y lo traíamos medio a arrastras porque pesaba mucho y nosotros éramos muy pequeños.
Lo especial para mí y los otros niños del barrio era la llegada del camión del hielo. Nos colocábamos en hilera alrededor de la trayectoria de los empleados llevando las barras desde el camión al bar.


Era una exigencia de los empleados ya que si nos poníamos en fila no repartían los trozos de hielo que inexorablemente siempre se producían y que chupábamos con gran deleite no produciendo mayor placer que ese ningún sofisticado helado de los muchos que he llegado a tomar en mi vida después.

Mañana tengo contratada un trekking de tres días hasta Inle Lake. Se ha puesto a llover mucho, espero que eso no estropee mi salida, parece que últimamente no logro ligar ninguno, siempre que lo intento, llueve.
Como en Darjeeling (India) que quería hacer alguno que otro pero no paró de llover.
El subir en globo para ver los mil templos y pagodas de Old Bagan tampoco pudo ser porque como llueve todos los días (solo un rato) no prestan este servicio.
Tampoco pude ir de Bagan a Mandalay navegando por el Ayeyarwaddy River por el mismo motivo, aun no ha empezado la temporada donde se ofrece esta posibilidad.
Está claro que he visitado el sudeste asiático muy pronto, tendría que haberlo iniciado en octubre que es el fin de los monzones.

Tendré que volver, está claro.

4/10/2011 En Bus hacia Kalaw



El primer día sola después de mucho tiempo ha sido de renegociar conmigo misma lo de hacer ejercicios cada mañana llueva o truene.
Después de una hora de yoga mi cuerpo parece flotar, me siento tan bien que no entiendo porque he perdido este habito.

Anoche conocí a cuatro catalanas del ramo de sanidad que trabajan en el hospital de San Juan de Dios, cerca de mi casa de Barcelona.
Me sentí rara hablando catalán después de tanto tiempo sin hacerlo.
Cenamos juntas. Admiré el buen apetito y como se comieron todos los noodles.
Son personas muy interesantes, una de ellas que no puedo recordar el nombre goza de una memoria prodigiosa (que envidia) y está muy puesta muchos temas, es instrumentista de quirófano.
Cuando les expliqué lo de los niños vestidos de niñas y antes de que acabara el relato apuntó que era la ofrenda al templo de monjes. Lo que a mí me costó tanto averiguar lo sabía por haberlo leído en alguna parte.
¡Que preparados van por la vida estos jóvenes¡

Esta mañana he tenido problemas con acceder a mi blog, me lo había blogeado (quiero decir bloqueado) “acceso denegado” en rojo y parpadeante, me sentí importante. ¿Por qué demonios me bloquea el gobierno mi inocente blog?
Ayer se quejaba Markus que su correo electrónico lo tenía bloqueado y estaba furioso por esa arbitrariedad.
Espero que esto no dure toda mi estancia en Myanmar pues se me acumulará el trabajo.

Mi intolerancia a la frustración ha querido aparecer para hacerme sentir desgraciada por las dos horas que he pasado intentando acceder pero me he negado a darle paso, con lo que se ha quedado con un palmo de narices. Hay que ir cambiando las conexiones neuronales viciadas hacia otras más favorables.

Con ayuda de los muchachos del cibercafé que se conocen los caminos para evitar las censuras del gobierno en la web, hemos intentado inútilmente acceder.

Se puede decir que la gente de Myanmar es de lo mejorcito que he conocido, en cualquier cibercafé del mundo me habrían mandado a la porra con cualquier escusa pero ellos estuvieron luchando para conseguir desbloquearlo.
A pesar de no haberlo conseguido les estoy muy agradecida por el intento y la paciencia.


Jugando con el niño de los patrones del hostal, de dos años, me han sorprendido los juguetes que me iba trayendo.
Primero me da un ciempiés de plástico, luego me trae un escorpión del mismo material con la cola bien en punta, sigue con un escarabajo, un murciélago, un sapo…………….En fin que ni un indio ni cowboy ni monstruitos de las galaxia.

s.

Observo que cumplen perfectamente su misión, las dos horas de espera jugando con él y su arsenal de bichos han sido distraídas.

Me he puesto nerviosa viendo que el bus salía a las 6 pm y ya eran menos diez y aún no me habían recogido.
Me han asegurado que el bus no sale hasta que no llegan todos los pasajeros. Fue verdad pues yo llegué media hora tarde pero aún faltaba gente y esperamos.

El trayecto en principio de 8h se convirtieron en 11h con dudas de si ibamos a llegar pues cada dos por tres iba parándose por dificultades que resolvía temporalmente sobre la marcha un muchachito con muchas herramientas que venía junto al conductor, al parecer sabían de qué iba, debía de ser habitual.

Llegué a las cinco de la mañana,¡ buena hora para presentarse en el hostal¡

3/10/2011 Sagain y Amarapura



La excursión a estas ciudades cercanas a Mandalay en taxi abierto, es como un Pick-Up pero con asientos y techo en la parte trasera.
No es cómodo pero es la forma de transporte que se estila en estos lugares, como se mueven los locales y más económica que un coche tradicional con puertas y ventanillas.
Como siempre, en el trayecto he podido ir viendo cómo se desarrolla la vida cotidiana de las aldeas y casas junto a la carretera.
En estos sitios de poco transito automovilístico a lo largo de la carretera es el sitio donde vive la gente y tiene sus negocios, por donde llevar al ganado o hacer una partidita de cartas.

Saigan Hill fue la primera parada, subimos infinitas escaleras que salvan el desnivel hasta llegar a la cima donde se encuentra el templo budista con unas preciosas vistas del rio Ayeyarwady que es muy ancho aunque poco profundo, de las 500 pagodas diseminadas por la zona anexa al río además de otros tantos monasterios budistas y estupas.

Da toda la impresión de que salgan como hongos de tantas que se ven.


En el templo está uno de los budas más grandes que he visto en un altar muy trabajado de espejitos de colores que recubren paredes techo y columnas.
También había (¡faltaría más¡) propaganda de los generales en fotos visitando muy devotamente el templo.
La bajada más fácil pero el mismo infinito número de escaleras que en la subida, no faltaba ninguna ¡lástima¡
La siguiente parada junto al río para coger un bote hacia Inwa se frustró porque empezó a llover en forma de diluvio por lo que decidimos comer allí y dejar nuestra travesía por río para otra vida.


Luego fuimos a Amarapura, llena de actividad. Disfrutamos de un paseo por un puente muy rústico y largo que une las dos partes del río, le calculo aproximadamente unos dos kilómetros de longitud.

Allí encontramos a otras amigas de Chile con las que estuvimos departiendo en el hotel por la mañana, son encantadoras, me han insistido que cuando esté en chile que contacte con ellas.


Al otro lado del puente nos sorprendió una fiesta con pasacalles compuesto de furgonetas tipo al taxi colectivo, con niños pintados como niñas y vestidos como niñas.
Markus me preguntó que de que iba, yo me dedique a ir preguntando a los del lugar pero el inglés es solo para la clase pudiente por lo que solo con gestos descubrí que era una fiesta importante para ellos y de carácter religioso budista.
Me quedé con las ganas de saber más.


Luego, en el hotel mientras repasaba las fotografías un joven birmano sobrino del dueño del hostal que miraba junto a mí las fotos me explico que los vestían así porque los ofrecían al monasterio para que pasaran una semana de monjes allí.
En su cultura creen que si lo hacen así en la próxima reencarnación irán al cielo. El tenía doce años cuando su familia lo mandó al monasterio vestido de tal guisa.


También me llamó la atención que había jóvenes pescando dentro del rio además de los que pescaban desde el puente pero estos no me sorprendieron porque es lo habitual.

Los hombres de este país tienen un feo vicio y es que mascan hojas de Betel que luego escupen sin miramiento. Los dientes les quedan negrísimos.


Me he despedido de Markus que se va hacia Yangon para coger el vuelo a Kuala Lumpur.
Han sido unos días muy agradables en su compañía. Es un chico muy inteligente, discreto, buen conversador y con ese encanto que tiene la gente joven que aún no está a la vuelta de todo, capaz de sorprenderse y sorprender.
Me quedará un buen recuerdo de estos días.

Buen viaje Markus.